Las goteras obligan al Básquet Coruña a emigrar

La Voz

DEPORTES

El Básquet Coruña vivió ayer una situación totalmente inusual en un deporte profesional. Las goteras le obligaron a cambiar de escenario pocos minutos antes de iniciar su partido frente al Huesca (perdió por 74-83). El pésimo estado de la Polideportiva de Riazor se agravó durante la tarde de ayer por la lluvia.

A las ya habituales goteras de las bandas, ayer se unió una enorme en el medio de la pista que a punto estuvo de provocar la suspensión del duelo. Ante la imposibilidad de jugar en la Polideportiva de Riazor, los responsables del club coruñés optaron por el Palacio de los Deportes de Riazor pero se encontraron con el inconveniente de que allí no había canastas.

Por este motivo tuvieron que escoger entre el Barrio de las Flores y el Ventorrillo, decantándose por este segundo escenario. La cancha no reúne las condiciones exigidas por la Federación Española de Baloncesto, por lo que el Básquet Coruña podría ahora ser sancionado económicamente.

De hecho, los árbitros reflejaron en el acta algunas de las irregularidades que presentaba la cancha del Ventorrillo. En concreto pusieron que el suelo no era de parqué, sino de goma; que solo había un marcador, situado en un lateral, y no dos, uno en cada fondo, como se exige en la categoría; y también que los relojes de 24 segundos eran de pie y no estaban situados encima de cada canasta.

Derrota frente al líder

Con esta situación, el conjunto que prepara Antonio Pérez recibió a un Huesca que infligió a los gallegos su tercera derrota como local (lleva en cambio otras tantas victorias a domicilio) en un encuentro que tenían bien planteado antes del inicio, salieron convencidos y con las ideas claras, pero se les escapó en el tercer período, principalmente por el estado de gracia de Asier Zengotitabergoa, autor de 20 puntos durante el encuentro.

De inicio, los gallegos se pusieron con un 10-0 a favor y convencidos de sus posibilidades. Pero un tiempo muerto de Ángel Navarro, técnico ourensano de los oscenses, sirvió para cambiar el rumbo del choque. Los visitantes comenzaron a realizar ataques fluidos sobre todo de uno contra uno y consiguieron empatar antes de finalizar el primer cuarto.

En el segundo, el Básquet Coruña no supo frenar al que, por estadísticas, es el mejor ataque de la categoría y vio como le hacían un 24-28. Pese a todo, el cuadro coruñés estaba en el partido. Hasta que en el tercer período el Huesca se salió y se hizo más fuerte. Amplió la renta progresivamente, de tal forma que el conjunto de Antonio Pérez llegó con muy pocas opciones al cuarto tiempo. Aún así, los locales intentaron acortar distancias en el tramo final con una defensa en zona, pero no fue suficiente porque no acertó en sus tiros.