Tres jornadas han sido suficientes para que Básquet Coruña renueve su ambición. Dos victorias a domicilio y una inesperada derrota en la Polideportiva de Riazor forman la carta de presentación de un equipo que mira más hacia la fase de ascenso que a la de mantener la categoría en la LEB Plata. De hecho, ya ha ganado más encuentros como visitante que la campaña pasada. «No firmó nada. Va a haber mucha igualdad, pero el equipo es competitivo», confiesa Antonio Pérez, consciente de que su equipo mantiene la línea de presupuesto de la campaña anterior, cuando la mayor parte de los clubes de la categoría han pagado los excesos del pasado.
La renovación ha funcionado. Solo tres jugadores (los bases Darío Suárez y Lino López y el alero Antonio Seijo) continúan en el equipo con respecto a la pasada campaña. Huérfanos de Robert Joseph, referencia del equipo los dos últimos años, Antonio Pérez dispone de un grupo más equilibrado, con más centímetros y peso.
«Esta plantilla tiene más talento individual y riqueza», reconoce el técnico del cuadro coruñés, que se apresura a avisar de que con esa mayor calidad no es suficiente: «Lo importante es hacerlo colectivamente. Pero insisto, ahora mismo no renuncio a nada, aunque nunca debemos dejar de ser competitivos y no cometer tonterías, como frente al Prat».
Grupo de favoritos
La apuesta incluye entrar entre los cinco primeros en la fase regular, eludir errores como perder contra el filial del Joventut tras despreciar una renta de 16 puntos y tutear a Cajarioja, Andorra, Huesca y Navarra, los rivales que Antonio Pérez incluye en el grupo de favoritos.
El conjunto coruñés ya no depende de un par de jugadores y tiene en el grupo y en su versatilidad los puntos fuertes. Hasta cinco de sus integrantes promedian más de diez puntos por partido (Miller, Lino, Seijo, Aramburu y Esmorís), mientras que al menos otros dos (García Peña y Nunes, que perdió un partido por lesión) parecen en condiciones de superar los dos dígitos.
Quizá porque la apuesta de Catchings la pasada campaña saliera mal, Antonio Pérez se siente especialmente satisfecho por el rendimiento de Nathan Miller, un norteamericano que a sus 22 años emprende su primera aventura lejos de Estados Unidos: «Ha mostrado una sorprendente capacidad para adaptarse, es capaz de ayudarnos en todo». La cuarta prueba, el viernes (21.00 horas, Polideportiva de Riazor) frente a un Navarra que no conoce la victoria y parece estar pagando su renovación.