A sus 16 años y 289 días, Iker Muniain ya es el futbolista más joven en marcar un gol en Primera División. Un tanto del delantero del Athletic de Bilbao cuando apenas llevaba diez minutos en el campo y faltaba un cuarto de hora para finalizar el choque, le dio el empate a su equipo y le birló dos puntos a un Valladolid que había sido capaz de remontar el gol de Susaeta en la primera parte. El delantero vasco firmó el empate con dos meses y cuatro días menos que el logrado por el entonces jugador del Villarreal Xisco Nadal frente al Deportivo en la jornada trigésimo séptima de la 2002/03.
Muniain fue el protagonista de un choque alocado, lleno de alternativas, de errores y de expulsiones, en el que Mendilibar, que nunca cambia de registro pese a las derrotas, recurrió a su «guardia pretoriana», a jugadores que como Borja, Rubio, Sisi, Sesma, Pedro López, Prieto o Canobbio llevan varias temporadas a su mando. El Athletic Club llegaba a Zorrilla con la intención de recobrar su autoestima tras las derrotas ante Tenerife, Sevilla y Werder Bremen.
El gol de Susaeta en el minuto 9 rompió un comienzo de partido marcado por los balones largos y la presión. Tras ese tanto, el Athletic se quedó sin la fortaleza de un Fernando Llorente que se llevó la peor parte en un salto de cabeza con Nivaldo. El equipo de Caparrós acusó la baja de su principal referencia ofensiva y la expulsión de Ustaritz, siete minutos después, por una falta al brasileño Diego Costa siendo el último defensor. Precisamente, tras esa falta, Canobbio estrelló el balón en el palo. Fue el inicio de un ataque en tromba cuyo premio llegó en el primer minuto de la segunda parte, cuando Costa remató un centro de Sisi. El partido se revolucionó en apenas cinco minutos en los que tuvieron cabida un gol de Nivaldo, la expulsión de Marcos, el empate de Muniain y la expulsión de Nivaldo.
El Valladolid, que lleva siete meses sin ganar en su estadio, acabó jugando con solo tres zagueros y pagando con el empate errores muy graves. Pudo ser peor si Muniain hubiera acertado a batir a Jacobo en un mano a mano.