Álvaro Bautista tardará en olvidar su última carrera en el circuito de Estoril. Perdió una buena parte de las posibilidades que tenía para acercarse a Aoyama tras una caída, y encima Simoncelli ganó con autoridad y se acerca a tan solo dos puntos del español. Para decidir el segundo y tercer puesto fue necesaria la reunión de la dirección de carrera. Di Meglio y Barberá entraron a la vez sobre la línea de meta. Pero fue tan ajustado que al final dieron el segundo cajón del podio al francés porque había conseguido la vuelta rápida.
Quitando ese duelo en la última vuelta, la única emoción de la carrera estuvo en los primeros giros. Aoyama, líder del Mundial, salió bien pero pronto se vio sorprendido por el ritmo que quería imponer un Bautista que tampoco lo hizo mal en la salida y que estaba dispuesto a arriesgar.
En cabeza se formó un grupo de varios pilotos con el cuchillo entre los dientes y como consecuencia de ellos se pudieron ver varias pasadas y repasadas que auguraban un final incierto. Sin embargo, poco a poco la prueba se fue limpiando. A la cuarta vuelta Bautista se fue al suelo. Su Aprilia gripó el motor en una apurada de frenada la rueda de atrás se bloqueó y al de Talavera se le complicó su lucha por el título. Seis giros más tarde Aoyama ya no contaba para la victoria porque no pudo seguir el ritmo impuesto de por Simoncelli, Barberá y Di Meglio. Pero el italiano todavía no había dicho su última palabra y poco después comenzó a tirar y abrir hueco con respecto a sus dos perseguidores. A falta de ocho vueltas su ventaja llegó a los dos segundos, poco más tarde subió a los cuatro. Aoyama acabó cuarto y ahora su ventaja sobre Bautista es de 26 puntos.
125 c.c.
En 125 c.c., Pol Espargaró se sacó la espina. Después de tres semanas de rumiar la mala suerte de la anterior carrera, en Estoril el catalán pudo dormir tranquilo tras una victoria merecida. En una última vuelta se mostró como el piloto más ambicioso y no dio opción al resto de rivales. Sandro Cortese terminó segundo, seguido de Bradley Smith, que no pudo aprovechar la ocasión que tenía para recortar la distancia con su compañero de equipo Julián Simón.
En una carrera con numerosas caídas, el de Villacañas se fue al suelo. Lo hizo cuando iba destacado en cabeza y tenía toda la pinta de sumar un nuevo triunfo. Faltaban diez giros para la conclusión y ahí se esfumaron las pocas opciones que tenía hasta entonces de lograr el título en Portugal. Fue virtual ganador del título entre el giro siete y trece. Pero no pudo ser. Simón logró levantar la moto y volver a la carrera para firmar el puesto número doce que le permitió sumar algunos puntos. Iannone, Corsi y Márquez también probaron el asfalto cuando tenían opciones de luchar por el podio. La carrera fue haciendo su selección, y para el último giro solo quedaban tres pilotos destacados en cabeza. Y Espargaró se la volvió a jugar. Tomó la cabeza de la prueba y no la soltó.
Poco más tarde cruzó la línea de meta Simón, maldiciendo su suerte. Tampoco es para tanto. Dentro de quince días llegará a Philip Island con 50,5 puntos de diferencia sobre Smith y le vale con quedar por delante de él.