Adrián y Lassad, las grandes esperanzas de Lotina en ataque, esperarán su turno en el banquillo
13 sep 2009 . Actualizado a las 02:44 h.El Dépor pretende estrenar su casillero de puntos contra un Málaga sorprendente. Cuando aún resuenan en el estadio los ecos de la goleada de la selección, vuelve el fútbol a Riazor con el duelo entre los campeones de la otra Liga, los que la pasada temporada más cerca estuvieron de destronar a los seis grandes. La receta del equipo coruñés será la misma que en la dulce derrota del Bernabéu: un buen chorro de ganas, mucho orden y los mismos once protagonistas.
Así, Lotina repetirá la alineación que cayó en la primera jornada ¡hace ya catorce días!, pero se ganó la ilusión de sus seguidores. Entonces su descaro estuvo a punto de llevarse por delante a un rival de otra galaxia. Recibe esta tarde a un equipo más terrenal, pero la afición exige la misma actitud y, eso sí, más puntería. También espera empezar a contestar preguntas. ¿Empezarán a notarse las ausencias de Verdú y Lafita (a la espera de la decisión definitiva), entre ambos quince goles la pasada campaña? ¿A la tercera será la temporada de Guardado? ¿Continuará Riki en racha? ¿Aranzubía mantendrá su excepcional rendimiento? ¿Cuál será el papel de Iván Pérez?
La llegada de Juca, el único de los dos fichajes que será titular, se convertirá en la gran novedad deportivista. Pese a su fisura en la muñeca derecha, que lo obligará a jugar con una férula protectora, su despliegue en el mediocentro y su sociedad con Juan Rodríguez se tornan básicos en la recién estrenada temporada para que Valerón recupere el brillo de antaño. Adrián, frente al equipo que lo redimió, y Lassad esperarán su turno en el banquillo.
El Málaga saltará al césped con Munúa en el once y Luque en la recámara. A partir de una plantilla renovada, aspira a volver a animar la Liga. En la primera jornada le metieron tres al Atlético. El jovencísimo Forestieri, el Messi italiano, lidera un ataque en el que Duda pone el talento y Valdo la velocidad.