Ya hay perdedor

Rubén Ventureira

DEPORTES

Un periodista de Zaragoza telefoneó la semana pasada a esta Redacción para anunciar que el equipo maño recompraría a Lafita el día 31 a última hora. Se le preguntó si el hecho de apurar al máximo el plazo obedecía a la falta de cash. «No, no. Pasta hay. Lo hará así para fastidiar al Dépor». ¿Pero acaso hubo una afrenta previa por parte del equipo coruñés y este es el modo de devolverla? Es una de las varias preguntas sin respuesta del caso Lafita. Si existió tal afrenta, no es pública. Pero aún faltando esa clave, se puede afirmar que el comportamiento del club maño ha sido lamentable. Así, con una puñalada alevosa y nocturna, no se le paga a un padrino que te ha abonado la educación de tu hijo.

También sorprende que, en su afán por dañar al Deportivo, al Zaragoza no le haya importado hacer lo propio con el jugador, al que se supone que tendría que mimar como patrimonio suyo que es. Sin embargo, lo ha tratado a pelotazos; y no solo ahora, sino desde hace meses, cuando desde el Ebro se empezaron a lanzar rumores de recomprar Y así le ha ido al futbolista: desde que se marcó un eslalon en Soria que acabó en gol de Juan Rodríguez, Lafita no ha vuelto a ser el mismo. Aquello fue el 1 de marzo. Ha pasado medio año. Deportivamente, Lotina perdió al jugador entonces. Seguramente será un juez (otro fregao jurídico para el Dépor, que suma y sigue) el que decida finalmente quién lo tendrá que recuperar, si Lotina o Marcelino. Sea quien sea el ganador final, Dépor o Zaragoza, hay ya un perdedor: Ángel Lafita.