Cuando lo caro es aún más caro

José M. Fernández

DEPORTES

12 jun 2009 . Actualizado a las 11:09 h.

Una ganga. Inmersos en el panorama más negro de la economía mundial de los últimos decenios, cuando la deuda de los clubes españoles supera los 3.000 millones de euros (562 en el caso del Real Madrid), Florentino Pérez vuelve a descubrir al mundo la cuadratura del círculo. La pirueta es muy sencilla, consiste en darle la vuelta al conocido axioma de que lo barato puede ser caro. Ahora, lo caro puede ser barato y para demostrarlo nada mejor que invertir 166 millones de euros (94 del fichaje y una estimación de 12 por cada una de las seis temporadas). Toca a 27 por año, más otros 23 por Kaká y otra cantidad que nadie conoce por los intereses anuales. Una bicoca: 50 millones de euros (8.300 millones de pesetas) al año por convertir cada partido del Bernabéu en una «cita inolvidable». Un chollo que se le ha pasado por alto al avispado Galliani y a los expertos administradores del Manchester, que, por lo visto, han vendido barato. Solo Florentino Pérez lo intuyó, como del 2000 al 2006, cuando heredó 227 millones de deuda, se tragó 433 millones de la recalificación de la Ciudad Deportiva y dejó 442 en números rojos. Ejemplar.