La Premier también es una ruina

DEPORTES

Los clubes de la Liga más rica del mundo deben 3.500 millones de euros y varios han sido puestos en venta

11 jun 2009 . Actualizado a las 03:12 h.

El Liverpool en riesgo de quiebra, el Newcastle liquidado tras descender de categoría, el West Ham, el Sunderland o el Portsmouth, obligados a cambiar de dueño para subsistir... La Premier, aspirante a mejor Liga del universo, atraviesa las mismas horas bajas que la Liga española, la italiana o la alemana (esta, en proceso de recuperación después de un lustro de austeridad). La diferencia está en que el modelo inglés impone una transparencia total en los clubes, que permite poner nombre al desastre e intentar combatirlo. En este caso, el problema son 3.500 millones de euros en deudas (a junio del 2008) repartidas entre una veintena de equipos, según se desprende de un completo informe del diario británico The Guardian .

Chelsea, Manchester United, Arsenal y Liverpool -que coparon los cuatro primeros puestos en la temporada recién terminada- son, por ese orden, los que más deben, aunque por motivos muy dispares. En el caso del último campeón, los números rojos se heredaron por vía directa de su presidente. El estadounidense Malcolm Glazer solicitó un gigantesco préstamo para hacerse, en el 2005, con el control de los diablos rojos, y cuando aterrizó en Old Trafford lo hizo con su deuda de la mano. Así, el United asumió este año un pago de 52,3 millones de euros solo en intereses por aquel préstamo. La deuda total de los de Manchester asciende a 810 millones de euros.

Las deudas del presidente

La única diferencia entre la situación del líder y la del segundo en la recién concluida Premier está en el monto de lo debido y las urgencias en el pago. Hasta 216 de los 327 millones de euros que los reds deben satisfacer a sus acreedores corresponden al dinero que el matrimonio financiero Tom Hicks - George Gillett solicitó para hacerse con la presidencia en Anfield. Estadounidenses como Glazer también le imitaron al decidir que fuera el club el que cumpliera con las obligaciones bancarias que habían contraído. El plazo del próximo pago vence en doce días y, como ya ocurriera el pasado verano, en Inglaterra vuelve a hablarse de la posibilidad de que los dueños del Liverpool abandonen el cargo.

El caso del Chelsea es mucho más simple: pese a ser el que más debe, 819 millones, no tiene que hacer frente a intereses. Su acreedor es único: Roman Abramóvich, y solo le cobra al club lo que lleva invertido desde que llegó en el 2003. Esto aleja a posibles interesados en relevar al ruso al frente de los de Stamford Bridge. El magnate anunció recientemente que pretendía reducir el monto del préstamo a menos de 450 millones, convirtiendo el resto en participaciones. Algo similar, pero en tamaño reducido, le sucede al modesto Fulham, que adeuda 203 millones a su propietario, el mediático Mohamed Al Fayed.

En cuanto al Arsenal, la institución ha sido un modelo de gestión en Inglaterra durante décadas. Sin embargo, debe 485 millones de euros, la mayoría a largo plazo. La explicación a semejante cantidad está en el préstamo requerido para que los gunners se mudaran al Emirates Stadium desde el mítico Highbury.

Los de Wenger incurrieron en un error de cálculo similar al que ahora amenaza al Valencia. Como el club che con Mestalla, el Arsenal pretendió sacar rendimiento de los terrenos del viejo estadio (los de Londres solicitaron además 155 millones para levantar edificios en el lugar), pero la crisis de la construcción ha reducido a la nada sus expectativas.

Multimillonarios extranjeros

Más allá de los cuatro grandes, los primeros puestos del ránking de deudores están ocupados por el Newcastle, que descendió con 122 millones de euros impagados y que ha sido puesto a la venta por una cantidad similar (una empresa de Singapur negocia su compra), y el Manchester City. Poco preocupan a Robinho y compañía los 170 millones que debe el club, después de que el multimillonario Thaksin Shinawatra asumiera la presidencia y se comprometiera a convertirlo en un equipo de referencia a nivel mundial.

A la aparición de un mecenas semejante es a lo que aspiran ahora la mayoría de los clubes ingleses, objetos de interés de grandes empresarios, animados además por la depreciación de la libra. El West Ham ha sido el último en pasar a manos extranjeras, adquirido por un consorcio islandés. Sin embargo, la fórmula choca con un público orgulloso de las tradiciones de su equipo y que, al contrario de lo que sucede en España, llena todos los estadios.

Un reciente informe de la consultora Deloitte, en el que se alerta de la grave crisis de la Premier y se alaba la intervención de los órganos rectores de la competición para evitar las situaciones críticas, situaba entre los grandes activos del torneo la fidelidad de sus aficionados. Un ejemplo: el Norwich ya ha vendido 18.000 abonos para la próxima temporada. Acaba de descender a Segunda B.