El triunfo del método, el talento y la innovación

DEPORTES

La natación gallega apuesta por unos entrenamientos modernos que le están reportando grandes resultados y marcas

27 may 2009 . Actualizado a las 03:07 h.

Nado subacuático. El nado subacuático tiene cada vez más importancia en la natación moderna. Con la goma se gana potencia en la ida (según se va tensando) y velocidad en la vuelta (según se relaja).

Ejercicios específicos. Se ejercitan las distintas partes de la brazada en el ángulo que se ejecutan en el agua.

Potencia de brazada. Con el ergómetro, el deportista simula y controla perfectamente la fuerza que posteriormente utilizará en el transcurso de las carreras.

Simula el trabajo en altura. El tubo que se coloca el deportista restringe la entrada del aire, con lo que el nadador trabaja en la piscina con unas condiciones similares a las que lo haría en altura.

Cronometraje y corrección. El entrenador controla los tiempos de nado subacuático al tiempo que corrige movimientos, sobre todo en el viraje.

Control de tronco. El trabajo de los estabilizadores de la cadera es fundamental para la mejora en salidas y virajes. Con la pelota se ejercita esta faceta.

El último Campeonato de España absoluto de natación ha servido para encontrar un nuevo héroe del deporte gallego. Rufino Regueira se destapó en la final de 200 metros espalda con una marca de 1 minuto 57 segundos 95 centésimas, la segunda mejor europea del año, la sexta del mundo, y una de las mejores en la historia de la natación española. Todo un registro que le ha dado el pasaporte para disputar este verano el Mundial de Roma. Una marca detrás de la que él sostiene que hay algo más que «un bañador de última generación, porque ese lo llevan todos». Su secreto está en cinco horas de trabajo diarias (4 en piscina y 1 en seco) con unos métodos innovadores en Galicia. José Rivera, el responsable de natación del Centro Galego de Tecnificación Deportiva de Pontevedra, es el padre de la metodología de trabajo.

Gran estudioso de este deporte, Rivera ha perfeccionado con el tiempo un programa de entrenamientos en el que el trabajo en seco es «tan importante como el de agua». Así, ha dejado a un lado las habituales pesas por innovadores ejercicios en carros inclinados, ergómetros, manoplas, o gomas subacuáticas.

«Con el tiempo he comprobado que con el trabajo de pesas existe un factor de riesgo mayor que no compensa. Con las pesas se trabaja la fuerza de forma general, mientras que con los carros y ergómetros trabajamos la fuerza de manera específica para cada movimiento en el agua», expresa el técnico ferrolano.

El aparato estrella

El aparato estrella es un carro inclinado en el que los deportistas ejercitan cientos de repeticiones de brazo semejantes a las que realizan en el agua (varía según su disciplina) con los que consiguen «sincronización y fuerza». Dependiendo de la intensidad que se persiga, adopta diferentes inclinaciones.

Con el ergómetro se sigue una velocidad concreta de ciclo de brazada asociada a una potencia. Así se simula el esfuerzo que el nadador realiza en la carrera. Esta faceta se intercala con el trabajo de agua.

Pero no es una natación tradicional la que practica en ese momento el deportista. Unas palas manuales, unas aletas y una goma le sirven para realizar trabajo resistido y asistido.

«Se ata la goma al cajón, y en la ida el nadador realiza un ejercicio de resistencia, ya que tensa la goma al máximo. En la vuelta, la goma cede y debe tratar de mantener la velocidad de brazada cuando ya no hay tensión», explica Rivera, que observa los ejercicios desde un foso situado en el lateral de la piscina que le sirve para visualizar y corregir movimientos.

El uso de un tubo que restringe la entrada de aire completa el trabajo de resistencia en el agua. «Con este ejercicio conseguimos asemejar las sensaciones que tiene el deportista cuando trabaja en altura», explica José Rivera días después de que Rufino llegara de Sierra Nevada de entrenarse con la selección en esas condiciones.

Pequeños trucos y diferentes innovaciones que están sirviendo para que la natación gallega, con deportistas como Rufino Regueira, Iván Brión, Aurora Pérez o Nerea Rodiño, empiece a despuntar a nivel nacional.