Ramón Martínez llegó a Vigo con la encomienda de devolver al Celta a Primera División, sin embargo se marchará dejando al equipo en su peor momento a nivel deportivo. Dos proyectos ha dirigido el director deportivo y los dos se han dado de bruces con el fracaso. Sin embargo Florentino Pérez parece dispuesto a volver a contar con el pucelano en su grupo de colaboradores. Concretamente le tiene reservado el puesto de coordinador de cantera pese a que en su anterior etapa blanca había trabajado como adjunto a la dirección deportiva bajo la supervisión de Jorge Valdano.
Martínez ha sido el único que ha sobrevivido a la crisis perenne del Celta a nivel deportivo. Bajo su mandato han caído cinco entrenadores, han pasado por el club más de una treintena de jugadores y múltiples han sido los cambios en la estructura del conjunto vigués en todos los departamentos. Pero Ramón Martínez ha sido el intocable. Nunca ha asumido su parte de culpa en el fracaso, ni ha hablado de dimisión ni ha concedido entrevistas. Ha decidido vivir en su particular burbuja ajena al proceso de destrucción que asola al equipo.
Con dos años más de contrato con el conjunto vigués, en el Celta nunca se ha pronunciado sobre su posible salida -«Es una decisión que depende de él. El contrato está en vigor», fueron las únicas palabras del presidente Mouriño, que siempre le ha tildado de caballero-. Pero en el club tampoco esconden que sería un alivio para sus arcas. Es el alto ejecutivo mejor pagado (en la órbita de los 300.000 euros anuales) y su adiós aliviaría de un modo considerable las arcas de la entidad celeste, que por otra parte no podría despedirle ante la imposibilidad de atender un finiquito tan elevado.
A estas alturas ya nadie duda de que Ramón Martínez quiere irse, que no va a desaprovechar la oportunidad, y que el club también desea que se vaya. La única duda estriba en la rescisión del contrato. Hace dos meses José Luis Molina abandonó la coordinación del fútbol base perdonando dos años. Si Martínez lo repite el Celta se quitaría un peso de encima.
Además, el sustituto ya está buscado. A estas alturas el Celta podría tener un preacuerdo con Manuel Montes Torrecilla, el que fue hasta el mes pasado secretario técnico del Salamanca. Con mucho menos dinero que el vallisoletano ha conseguido reunir una plantilla que ha mantenido al equipo arriba.