Si todo transcurre como se ha planificado, Madrid superará con nota el examen que la comisión de evaluación comenzó a realizar ayer de la candidata española a los Juegos del 2016. El proyecto, como lo definió ayer el alcalde Ruiz-Gallardón, es «de carne y hueso», es decir, real y no virtual, y el hecho de que la gran mayoría de las instalaciones están ya en funcionamiento es un aval de la candidatura madrileña.
Esta circunstancia ha tomado mayor importancia ante la crisis económica que atosiga al mundo, pues gran parte de las inversiones necesarias para preparar a las ciudades candidatas en Madrid ya están hechas. Esto asegura que no pasará como con Londres 2012, que todavía no se sabe si llevará a cabo el proyecto como lo presentó en su día por las dificultades financieras que sufre el Reino Unido.
Pero la experiencia obtenida por el alcalde madrileño con la candidatura fallida del 2012 le ha llevado a diseñar un proyecto basado fundamentalmente en vender en el extranjero el proyecto del 2016. Gallardón ha visitado a una gran parte de miembros del COI y ha participado en todas las reuniones de los comités olímpicos celebradas en los distintos continentes. Solo le falta la cumbre de los países africanos, a la que acudirá en julio.
Las principales opciones de la candidatura madrileña residen en la capacidad de convencimiento del regidor, pues todos los recursos se han destinado a estos eventos. Como el presupuesto en esta ocasión es bastante inferior, no se ha gastado ni un euro a la promoción nacional.
Y en el aspecto internacional también reside una de las principales trabas que deberá superar Madrid, que no es otra que el efecto Obama. El nuevo presidente de Estados Unidos ha mostrado su apoyo a la candidatura de Chicago, y aunque no ha confirmado si acudirá a Copenhague, el proyecto norteamericano ha tenido un fuerte impulso desde la victoria del primer presidente negro de EE.?UU.
Cultura latina
Madrid también tiene en contra la ley no escrita de que los juegos olímpicos no repiten dos ediciones seguidas en el mismo continente. Pero esto no fue un impedimento para presentar la candidatura madrileña tras ratificarlo Ruiz-Gallardón en entrevistas con los principales miembros del COI. De hecho, el antídoto de la candidatura para este inconveniente es que tras unos juegos basados en la cultura china (Pekín) y otros en la anglosajona (Londres), ahora lo toca el turno a los de la cultura latina.
Lo único claro es que la decisión personal de los más de un centenar de miembros del COI que harán la elección es insondable. Y puede que los miembros hispanos que apoyaron a Madrid en el 2012 desvíen sus votos a Río de Janeiro. O puede que no.