Ayer se cumplieron cinco años del máximo hito europeo del Deportivo,?la semifinal de la Liga de Campeones que perdió frente al Oporto en Riazor
05 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Contaba la crónica de La Voz de aquella maldita noche en que las lágrimas regresaron a Riazor que el partido tuvo «agua, viento y poco fútbol». El 4 de mayo del 2004 el Dépor acarició con la punta de los dedos la final de la Liga de Campeones. Tras el 0-0 del partido de ida, le bastaba con derrotar al Oporto en A Coruña para clasificarse para la disputa por el título en Gelsenkirchen, pero Derlei, de penalti, decidió (0-1). Valerón falló solo con toda la portería para él antes de que una internada por la izquierda de Deco fuese frenada en falta por César cuando se internaba en el área. El sueño se desvaneció.
Manuel Pablo, titular en los dos partidos, recuerda la eliminatoria como uno de los hitos de su trayectoria con la camiseta blanquiazul. «El final resultó amargo, pero el ambiente y la oportunidad que se nos brindaba fueron algo histórico y bonito», señaló. La amargura que le quedó al actual capitán del equipo coruñés fue que al final «no se logró el objetivo», pero, al mismo tiempo, sabía que acababa de escribir un nuevo capítulo de la historia del Dépor. Antes de caer frente al Oporto habían eliminado en octavos de final al Juventus con triunfo incluido en Delle Alpi, pero la gran traca llegó en cuartos, cuando remontó el 4-1 que le había endosado el Milan en San Siro con un inolvidable 4-0 en Riazor.
Maniatados
En la biografía Fran, O Neno 10 , escrita por Rubén Ventureira y Alexandre Centeno, y editada por La Voz, el futbolista ya retirado recuerda: «Ganó el que mejor aprovechó sus oportunidades. Allí realizamos un partido muy serio, con mucho orden, pero en Riazor nos maniataron. El balón no circuló ese día». Irureta reconoce que ya presentía el fracaso: «Cuando acabó el partido de ida, y vi que no podíamos contar con Mauro y con Andrade, me di cuenta de que en la vuelta tendríamos muchos problemas. Sin embargo, creo que el resultado de Riazor tampoco fue muy justo. No hicieron méritos para superarnos».
Con el Dépor a tres puntos de la cuarta posición, quién sabe si el himno de la máxima competición europea volverá a sonar en Riazor y si volverá a jugar próximamente un partido de esta trascendencia. «Yo posiblemente no lo podré repetir -admite Manuel Pablo-, pero en el Dépor ya se vivió el campeonato de Liga y la Copa del Rey, ¿por qué no volver en unos años a unas semifinales de Champions?».