Pep Guardiola apartó su inquebrantable prudencia para dar rienda suelta a la alegría de sus jugadores tras la exhibición en el Santiago Bernabéu. El Barça todavía no ha ganado la Liga, pero en el avión de regreso a Barcelona ya sonó el We are the champions gracias a la habilidad que tiene Piqué para colocar su música en la megafonía del avión. Se escuchó incluso el cántico patrocinado por Vicente Boluda para predecir una gran victoria blanca sobre el Liverpool: «¡Eo, eo, eo, esto es un chorreo!». Sonó especialmente en la parte de atrás, en la zona de aficionados.
El técnico estuvo tentado de levantarse y pedir calma, pero también valoró que para intentar eliminar el miércoles al Chelsea en Stamford Bridge lo mejor es llegar con un subidón anímico. De hecho, ayer concedió descanso a la plantilla por si la noche se alargaba y el siguiente entrenamiento tendrá lugar hoy solo 48 horas antes del choque ante los blues de Guus Hiddink.
Más de 2.000 seguidores se reunieron ayer en el aeropuerto del Prat para recibir a Guardiola y sus jugadores, que llegaron a las doce y media de la noche. Al mismo tiempo, en Canaletas, en la Rambla, en el tradicional punto de encuentro de las celebraciones del Barcelona, miles de aficionados cantaron felices y unos pocos, hicieron algunos destrozos para acabar en la comisaría. Fueron cinco los detenidos debido a estos incidentes.
Esperando el alirón
El alirón definitivo puede llegar el próximo fin de semana. El Barça necesita ganar al Villarreal (domingo) y que el Madrid no logre la victoria en Valencia (sábado). Hasta que el éxito sea matemático, de la noche del Bernabéu quedan las emociones vividas por los azulgrana. La voz entrecortada de Guardiola al decir: «Ha sido de las noches más felices de mi vida». Samuel Eto'o, que se fue sin marcar, daba el mérito del triunfo a su entrenador: «Pep Guardiola ha ganado el partido por poner a Leo Messi en la mediapunta y a mí en la banda». Xavi, autor de tres pases de gol, sentenció: «Se ha hecho justicia al fútbol que estamos haciendo desde septiembre».
Un hincha asesinado
Un aficionado del Barcelona fue asesinado en una riña que se desató en El Salvador. Una fuente policial explicó que Antonio Rivas, de 29 años, fue atacado por tres hombres con los que discutía en un establecimiento público de San Salvador. Los detenidos sacaron a Rivas del lugar y le propinaron golpes y cuchilladas hasta matarle.