Arjen Robben no jugará el próximo domingo ante el Sevilla ni el clásico ante el Barcelona, al confirmarse en las pruebas médicas a las que se sometió ayer que sufre una nueva rotura fibrilar.
Robben no pudo acabar el partido ante el Getafe de anoche después de sustituir a su compatriota Rafael van der Vaart en el tiempo de descanso y 18 minutos después dejar su sitio a Royston Drenthe.
Tras las pruebas médicas a las que le sometieron en la mañana de ayer, los galenos madridistas confirmaron que sufre una «rotura fibrilar de grado uno en el músculo tríceps sural de su pierna derecha».
Podría volver ante el Valencia
El tiempo estimado de baja para este tipo de lesiones es «de dos a tres semanas», por lo que Robben quedaría descartado para jugar ante el Sevilla y el Barcelona, y el objetivo será que pueda regresar ante el Valencia, con la esperanza de poder jugar los últimos cuatro encuentros de Liga.