El Atlético de Madrid continuó lejos de su mejor nivel en el último partido frente al Numancia, pese al 3-0 final, pero ya depende de sí mismo en la lucha por la cuarta posición, en poder del Valencia y de la que lo separan tres puntos, aunque con un duelo pendiente entre ambos en el Vicente Calderón.
A pesar de esa desventaja, el enfrentamiento entre los dos equipos en la antepenúltima cita del campeonato, unido al empate de este domingo del Villarreal en el campo del Valladolid (0-0), con el que el conjunto rojiblanco adelantó en la clasificación al club amarillo, le da la opción de depender de sus propios resultados en los últimos siete choques para clasificarse para la Liga de Campeones.
De los partidos que el Atlético tiene por delante, tres de ellos serán como visitante (Racing de Santander, Betis y Athletic de Bilbao) y cuatro en el Vicente Calderón (Sporting de Gijón, Espanyol, Valencia y Almería), por lo que seis de esos encuentros serán ante contrincantes que están más cerca de la zona de descenso que de las posiciones europeas. También porque, salvo el Málaga, los otros tres rivales directos afrontarán compromisos exigentes.