Con Zé Castro como probable mediocentro en Barcelona, sus compañeros también ocuparon puestos diferentes en sus carreras: Bodipo fue portero y Colotto, punta
03 abr 2009 . Actualizado a las 02:23 h.No siempre Colotto se dedicó a evitar goles, ni Rodolfo Bodipo a perforar redes; es más, hubo un tiempo en el que el zaguero argentino actuó como delantero y el sevillano lo hizo como portero. En categorías inferiores o ya como profesionales, los jugadores del Deportivo han ocupado demarcaciones en las que hoy ningún entrenador (salvo quizá Clemente o Cruyff) se atrevería a colocarlos. La decisión de Lotina de adelantar a Zé Castro al mediocentro para visitar al Espanyol pone de relieve las otras posiciones en que jugaron sus compañeros.
Diego Colotto ha demostrado su potencial ofensivo anotando tres tantos en la Copa de la UEFA, quizá porque de niño era un ratón del área: «Jugué de delantero hasta los doce años, y de chaval también me ponían de volante», asegura el central argentino. También tiene un pasado atacante el propio Zé Castro: «Fui mediapunta y delantero hasta los 11 años», dice el portugués, que con el paso del tiempo fue retrasando su posición hasta el eje de la defensa.
Manuel, flojo en ataque
Ha vivido el mismo proceso Manuel Pablo, pero con una diferencia. A los dos primeros el gol se les daba bien, lo que no ocurría en el caso del canario. «Fui delantero en las categorías inferiores de Las Palmas, cuando era cadete. Se me daba mal», recuerda el lateral diestro, que reivindica su versatilidad futbolística. «Al final he jugado de todo menos de portero, central y mediocentro».
Por el frente del ataque se ha visto, y ya como profesional, a Pablo Álvarez. «En el Sporting y en el Racing de Santander jugué varias veces de delantero», dice el extremo de origen gallego. Más atrasado, pero más adelantado que ahora, se vio en el campo a Filipe. El brasileño actuó en su país «como mediapunta». Ya en España, recuerda haber ocupado el interior izquierdo en el filial del Real Madrid.
Laure fue «mediocentro y lateral e interior por la izquierda» en el Leganés. Con el Dépor volvió a jugar en el lateral izquierdo: ocurrió esta temporada en Sevilla, en partido de Copa de infausto recuerdo, pues Jesús Navas lo loqueó.
Riki y Lafita, siempre ahí
Son excepción los deportivistas que llevan anclados en la misma posición toda la vida: «Yo siempre he sido delantero, por el centro o por la izquierda. El resto de los puestos, para los que saben», dice Riki con su habitual chispa humorística. «Yo nunca he dejado de ser mediapunta. Por la derecha, la izquierda o el centro, pero siempre mediapunta», informa Lafita. Mínimas variaciones han vivido Valerón, Guardado y Adrián López, que casi siempre se han movido por las mismas parcelas del césped.
El canario, clásico enganche, recuerda que, como profesional, actuó «como volante derecho»; además, Lotina lo ha situado esta temporada en esa misma posición, pero por la izquierda, cuando decidió recurrir al sistema en forma de pirámide. «Son situaciones excepcionales; desde pequeñito soy mediapunta», asegura el Flaco. Esa es justamente la demarcación en la que empezó Guardado: «Al principio jugaba de enganche, de 10», apunta el internacional con la Tri. Adrián López fue «mediocentro en algún partido esporádico», cuando era un canterano del Dépor, «pero siempre he sido central», remarca.