Después de que los clubes de fútbol de As Mariñas, Arteixo y Montaña Interior avanzasen su intención de abandonar la Copa de La Coruña debido al alto coste del uso de Riazor en el partido final (algo que también sopesan los clubes pertenecientes a la Asociación de Fútbol Aficionado Coruñés, AFAC), ninguna de las entidades implicadas en la final de la Copa de La Coruña (la Federación Gallega de Fútbol (FGF), el Ayuntamiento de La Coruña y el Deportivo) asume la responsabilidad de los gastos facturados a los clubes aficionados, deducidos de los ingresos por taquilla.
La FGF guarda silencio hasta que los clubes le transmitan de modo oficial sus intenciones y el nuevo proyecto de competición en la Copa. Aún así, su secretario general, Juan Carlos García Carneiro, recalca que la federación no cobra nada a los clubes con motivo de la final de la Copa de La Coruña y que funciona como un mero transmisor de la cuenta de gastos que le pasan terceras personas o empresas por los servicios prestados durante ese partido.
El Deportivo, club beneficiario de la concesión municipal administrativa del estadio de Riazor, asegura por medio de su jefe de prensa que no factura gasto alguno a la FGF, a la que señala en este sentido, y afirma en que está totalmente al margen de la situación generada por el alto coste del uso del estadio.
El Ayuntamiento, propietario del estadio (que cedió al Deportivo en régimen de concesión), elude ofrecer cualquier tipo de explicación al respecto y se limita a anunciar, también por medio de su gabinete de prensa, que está recogiendo información para averiguar las causas de esta situación.
En la última final de la Copa de La Coruña, disputada el 11 de julio del 2008 en Riazor y que el Sporting Cambre ganó al Sporting Ciudad, los clubes finalistas recibieron una nota de gastos a través de la FGF de 1.836 euros. De ellos, 1.241 corresponden a una factura a nombre de la empresa Esproade en concepto de «servicio de personal de control de acceso». Además, a título individual se factura lo correspondiente a otro concepto «personal» que supone 500 euros más. El taquillero factura 95 euros. Posteriormente, la FGF se hizo cargo del gasto pasado por la Cruz Roja. Los gastos, que hace años corrían por cuenta del Ayuntamiento, se han incrementado de forma notable, según los clubes aficionados.
Esta situación ha acentuado el descontento entre los clubes aficionados de la ciudad y zona de influencia. Los clubes de As Mariñas, Arteixo y Montaña Interior se reunirán en asamblea el lunes por la tarde para aprobar los estatutos de una nueva asociación conjunta, y el nuevo formato de competición, en la que se excluye a los equipos de A Coruña y que será a partido único hasta los cuartos de final y a doble partido desde entonces, incluida la final. La AFAC, por su parte, planteará en otra de sus asambleas ordinarias el nuevo sistema de competición de la Copa de La Coruña y decidirá, asimismo, si también rechaza jugar en Riazor debido al elevado coste de su utilización.
Por otra parte, la AFAC se encuentra a la espera de que la FGF proponga una fecha para una reunión en la que intentar resolver el método de pago de los servicios arbitrales cada jornada.