La Champions, al alcance de la mano

Pedro J. Barreiros

DEPORTES

Dos años después, el Dépor puede volver a ocupar hoy una de las cuatro primeras posiciones de la Liga, que le darían acceso a la máxima competición europea

10 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El Deportivo tiene en la mano la guinda a su estupenda primera vuelta. Si suma los tres puntos esta noche, se acostará tercer clasificado en la Liga, en posición de acceso a la Champions. Sería su séptima victoria como local, la tercera consecutiva en el campeonato doméstico. Con un triunfo sobre el Sevilla, solo el Real Madrid y el Atlético lo podrían despertar de su sueño el domingo y devolverlo a la zona UEFA. Un dulce disgusto.

El éxito del equipo entrenado por Miguel Ángel Lotina es mayor si su evolución actual se compara con la de hace un año. La trifulca entre Aouate y Munúa, que obligó al debut de Fabri en la portería, así como los rumores de destitución del técnico llevaron a la más absoluta depresión a una plantilla que se pasó entonces 133 días sin ganar en Riazor y solo sumó cuatro de los 27 puntos en juego entre noviembre del 2007 y mediados de enero del 2008.

Justo entonces, de repente, con cinco defensas y De Guzmán barriendo todos los balones desde el mediocentro, el Dépor comenzó un año espectacular, coronado con el pase a Europa vía Intertoto y un gran inicio de esta temporada. Solo los coruñeses, junto a aspirantes al título liguero como el Barcelona, el Valencia y el Atlético de Madrid siguen disputando tres competiciones.

«Una de nuestras virtudes es que estamos jugando y afrontando los partidos sin pensar en nada, sin pensar en dónde estamos, en si vamos a estar en Champions o en UEFA, sino en hacer las cosas bien y en el objetivo de conseguir lo antes posible los puntos que nos permitan estar la próxima temporada en Primera», asegura Valerón.

Racha

La confianza en sus posibilidades y el entusiasmo que desprende el equipo siembran de esperanza su trayectoria actual. Tras su triunfo frente al Recreativo y al Getafe, cuando parecía que no podía mejorar la espléndida racha de cinco victorias en seis jornadas que se frustró en Valladolid, busca ahora acceder a las plazas de Liga de Campeones y encarar dispuesto a la sorpresa la última jornada de la primera vuelta en el Camp Nou.

Hace dos años que no se cuela entre los cuatro primeros, unos puestos de los que ni se apeaba entre el 2000 y el 2004, la época dorada del título de Liga y las semifinales continentales contra el Oporto. El último día que alcanzó la cuarta plaza fue en el 2006 y sucedió tras derrotar a un Athletic que se suicidó en San Mamés (1-2). Con Caparrós en el banquillo, de la actual plantilla solo Valerón y Sergio disputaron aquel partido que Aranzubia, aún entre los leones, tardó mucho tiempo en olvidar.

El Deportivo ganó casi sin haber disparado ni una sola vez a gol. Lacruz y Amorebieta fueron como trenes a frenar un centro del Flaco y entre ambos llevaron el balón a su portería. Contagiado, Molina salió tarde y permitió el empate de Urzaiz. En la espiral de desconfianza que acabó por obligarlo a dejar el club de su vida, a Aranzubia se le coló entre las piernas un centro apenas rozado por Arizmendi. Resultado: cuarta victoria consecutiva lejos de Riazor y un efímero sueño de enero que se esfumó solo una semana después, cuando el Alavés desinfló las ilusiones en Riazor (0-2).

El actual guardameta deportivista, que parece por estado de forma y por confianza en las antípodas de aquel jugador, quitó importancia a la posibilidad de que su equipo se pueda colar entre los cuatro primeros: «Hace unas semanas también teníamos la posibilidad de adelantar al Real Madrid, ahora podemos adelantar al Sevilla y estar en Champions. Es anecdótico, pero son cosas que podemos lograr, que son bonitas, aunque queda mucho por recorrer», advirtió.