Nadie puede parar al Barça

Sergi Olego

DEPORTES

El Barça culminó el tramo ante sus rivales por el título de Liga sumando una nueva victoria en terreno del Villarreal (1-2). Los azulgrana se sobrepusieron al tanto inicial de los locales y a los errores de Clos Gómez para consolidar su posición de privilegio como líder con diez puntos de ventaja sobre el segundo clasificado.

Para cerrar el año, Pelligrini y Guardiola depararon al espectador un duelo lleno de matices tácticos. El chileno pobló la medular. Cinco hombres con dos ideas claras. Primero, tapar la salida del balón azulgrana. Segundo, una vez que el Barça superaba esa fase, se situaba frente a la frontal del área con la misión de cerrar la línea de creación capitaneada por Xavi. El catalán no necesitó retocar mucho el estilo de su equipo. Tan sólo una indicación: tapar la salida del Villarreal con celeridad, eso incluía las inevitables faltas tácticas, para no verse sorprendidos a la contra.

Los parámetros básicos estaban marcados. Hacía falta ver quién sacaba mejor provecho de sus intenciones. El Barça marcaba su territorio aunque sin tanto dominio de la situación como venía siendo habitual. A pesar de la poca participación de Messi y de las dificultades para superar la presión amarilla, los azulgrana ganaron la primera mitad a los puntos.

Nadie marcó pero las dos claras ocasiones de Henry, sobretodo un mano a mano ante Diego López, y el trallazo de Sergio Busquets superaron la gran oportunidad local malograda por un Rossi que tiró demasiado cruzado ante la salida de Valdés.

La escapada del italiano simbolizaba las intenciones de Pelligrini. Rossi arrancó desde su propio campo para plantarse ante el portero azulgrana. El Barça debía estar muy concentrado para no verse derrumbado a la contra. En cambio, necesitaba infinidad de toques y mucha movilidad para superar la gran disposición táctica del Villarreal.

El equilibrio azulgrana quedó tocado al inicio de la segunda mitad. Cani rompía el fuera de juego azulgrana agradeciendo la excelente asistencia de Rossi para batir con gran clase a Valdés.

Respuesta de líder

El Barça tuvo una respuesta de líder. En un cuarto de hora volteó el marcador. La conexión ex sevillista abrió el camino azulgrana. La enésima incorporación de Alves concluyó con un certero cabezazo de Keita que enfriaba el ánimo local.

El Villarreal acusó el mazazo. Su brío físico decaía ante un Barça en pleno proceso de crecimiento. Xavi daba fe de su clase fabricando una acción de la nada que Henry remacharía con suficiencia para colocar a su equipo a diez puntos del segundo en la clasificación liguera.

Todo caminaba hacia una nueva victoria azulgrana hasta que Clos Gómez quiso darle algo más de emoción al partido expulsando de forma injusta a Piqué mostrándole una segunda amarilla por una falta inexistente en un salto con Guille Franco por un balón dividido. Acto seguido, el trencilla aragonés volvió a perjudicar al Barça ignorando un inocente penalti de Gonzalo sobre Eto'o.

Ni esas erráticas decisiones tumbaron al Barça. Guardiola reforzó la zaga con la entrada de Martín Cáceres y aunque Guille Franco y Nihat tuvieron opciones para sellar la igualada, esta no llegó a producirse.