As Pontes gana terreno para la fábrica de blindados de Indra frente a Asturias

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, sobre un vehículo de la marca china MG
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, sobre un vehículo de la marca china MG DAVID CABEZON @ XUNTA | EUROPAPRESS

La firma ve la oferta gallega más atractiva, a pesar de las críticas de Barbón

06 jul 2026 . Actualizado a las 22:17 h.

Apenas 24 horas después de que trascendiese la operación de compra por parte de la Xunta de Galicia del complejo industrial que Einsa Print tiene en As Pontes y que previsiblemente acogerá las dependencias del proyecto automovilístico que promueve el grupo chino SAIC Motor en ese municipio, la multinacional española Indra parece decantarse también por As Pontes, donde proyecta levantar su segunda fábrica de vehículos blindados en el norte de España, según avanzó el periódico asturiano La Nueva España.

 En este contexto, Indra aseguraba este sábado que estaba analizando la manera de dar respuesta a sus necesidades industriales, lo que formará parte de una «reflexión estratégica», en un contexto marcado por el debate sobre la construcción de su segunda fábrica de vehículos militares. «Nuestros planes industriales los hacemos, no los comentamos antes», informaron fuentes de la compañía. Estas declaraciones se producían después de que el presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, garantizase la continuidad del proyecto de Indra en Barros (Langreo) y descartase cualquier vinculación o traslado de esta actividad hacia Galicia.

«Antes de perder la fábrica de Barros, actuaremos con todos los instrumentos que nos da la ley para defender esa operación», aseguró ayer Barbón. El presidente defendió que la compañía «a Galicia no se lleva nada». «Lo que va a Barros, va a Barros»

Oferta de suelo

La polémica surge ante la falta de un acuerdo en la compraventa de las instalaciones, propiedad de Duro Felguera, lo que ha obligado a Indra a buscar una alternativa. La sociedad participada por el Estado llevaba un tiempo mirando hacia Galicia para su fábrica de blindados y el hecho de que la Administración gallega anunciase la disposición de bolsas de suelo suficientes como para dar cabida a proyectos de la envergadura de Indra parece convencer a la multinacional de que la sede de su nuevo negocio estaría en As Pontes.

Le urge iniciar los programas especiales de modernización (PEM) del Ejército español, en los que se incluye la construcción de más de 600 vehículos militares, entre otros contratos. Las negociaciones con Duro Felguera para que Indra levantase su nueva fábrica en el antiguo taller de Barros (Langreo) siguen bloqueadas. El grupo asturiano considera insuficientes los seis millones de euros que le ofrece la multinacional por esos terrenos.

En cambio, la oferta disponible en Galicia resulta más atractiva y, sobre todo, más rápida. El municipio de As Pontes está catalogado como territorio de transición justa tras el cierre de la central térmica de Endesa, de ahí que se haya convertido en objeto de deseo como sede de nuevas iniciativas empresariales porque garantiza el acceso a ayudas estatales y europeas.

La operación de compra de las antiguas instalaciones de Einsa Print en el polígono de Penapurreira por parte de la Xunta ha activado este interés por las ventajosas condiciones de suelo que se abren para nuevos proyectos industriales. Solo el antiguo complejo de Einsa supera los 110.000 metros cuadrados y, pese a que se baraja para albergar la planta de componentes de automoción de SAIC, podrían convivir ambos proyectos en la misma área industrial.

La Xunta, a través de Xestur, tiene, además, sobre la mesa las antiguas naves auxiliares ligadas a la central térmica y amplias bolsas de suelo rústico industrializable ubicadas al este del polígono, catalogadas como suelo de reserva estratégica. Esas explanadas podrían ser el espacio idóneo para que Indra levante su línea de montaje y la pista de pruebas de rodadura de sus vehículos militares. Si a todo ello se le suma que As Pontes ofrece una amplia red de compañías de calderería pesada heredadas de la etapa minera de Endesa, el escenario podría ser muy rentable para Indra.

Rueda anuncia la llegada de un buque con coches del grupo chino para una prueba logística

Los planes parecen avanzar sobre el calendario previsto. El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda ha adelantado que la próxima semana llegará al puerto de Ferrol un buque cargado con vehículos de SAIC, el fabricante chino que ha elegido Galicia para abrir una fábrica de coches que le permita sortear los aranceles de la UE, tal y como reconoció su máximo responsable antes sus accionistas recientemente. Este primer envío funcionará a modo de prueba logística, una experiencia que permitirá para evaluar las capacidades de transporte e intercambio de la terminal y seguir avanzando con celeridad en toda la tramitación administrativa del proyecto de implantación industrial.

«Las cosas están marchando a muy buen ritmo», remarcó ayer el líder del Ejecutivo gallego a través de un vídeo compartido en sus redes sociales. Aunque el presidente autonómico ha apuntado con prudencia que «aún queda camino por delante» para la consolidación total de la infraestructura», ha querido dejar claro que Galicia «está preparada para acoger a esta empresa».

Según las palabras de Alfonso Rueda, el proyecto integral de SAIC está llamado a marcar un «antes y un después», transformando el horizonte social y económico de las comarcas afectadas y del territorio en su conjunto. Además, resaltó que el gigante de la automoción eligió la comunidad gallega como su sede en la Unión Europea por su «solvencia técnica e industrial, estabilidad institucional y garantías». Y añadió que la llegada de la multinacional china a Galicia «abrirá nuevas oportunidades de negocio» y «consolidará a la autonomía como un territorio atractivo para investir».

Impacto

A través de un comunicado, el mandatario autonómico resaltó el impacto estratégico de esta operación, señalando que el gigante de la automoción ha elegido la comunidad gallega como su sede oficial en la Unión Europea. De acuerdo con las previsiones de la compañía asiática, el desembarco se ejecutará en varias fases, comenzando por una inyección económica inicial de unos 200 millones de euros destinada a levantar las infraestructuras proyectadas en la provincia de A Coruña. Este despliegue de capital se traducirá en generación de riqueza y empleo para el tejido económico gallego, con la previsión de crear cerca de 2.300 puestos de trabajo que se distribuirán de manera coordinada entre las dos sedes operativas que abrirá la multinacional en las localidades de Ferrol y As Pontes.