El Dépor no sabe remontar

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Con su derrota, el Dépor retrocedió varias jornadas en el tiempo. Sigue séptimo en la clasificación, donde su colchón de puntos amortiguó el varapalo de Valladolid, pero otra vez un gol en contra lo descentró hasta el punto de no dejar rastro de un equipo que hasta ayer se comportaba como un bloque sin fisuras. Ni su excelente racha de cinco triunfos en las seis últimas jornadas parece haber curado uno de sus grandes males de la temporada. Lotina lamentaba tras los tres tantos encajados en Riazor frente al Sporting que los goles revolvían el guión marcado de antemano para su equipo. Se quejaba de que sus futbolistas perdían el hilo, comenzaban a actuar por su cuenta y perdían la condición de grupo que tan buenos resultados le daba.

El tanto de Sesma devolvió aquellos lamentos a la boca del técnico, y los jugadores no encontraron excusas. En opinión de Verdú, «jugar con el marcador en contra es una de las cosas que más se habla en el vestuario», asegura. «No bajamos los brazos -insistió- y en la segunda parte lo intentamos y no salimos pensando que ya estábamos derrotados».

Eso sí, el mediapunta deportivista, que mostró su faceta más gris en Valladolid, reconoció que el 3-0 acabó con todos sus esfuerzos. «El único gol que se ha regalado ha sido el primero, el que más daño nos ha hecho, los otros hay que atribuirselos a ellos, pero antes tenemos que aprender de nuestros errores», señaló. Unos errores que dieron goleadas a domicilio como la de Valencia, donde el Dépor marcó dos tantos, pero careció de ideas claras para dar la vuelta al resultado. En realidad, cuando el sostén del equipo coruñés, su solvencia defensiva, hace aguas, todo el planteamiento de Lotina se desmorona como un castillo de naipes. Sin un partido completo de la línea formada por Manuel Pablo, Lopo, Zé Castro y Filipe, quien se vio superado en numerosas ocasiones por el ídolo local, Pedro León, ni Guardado ni Lafita pueden brillar.

La remontada parece entonces una palabra relegada fuera del vocabulario blanquiazul. Aunque para Juan Rodríguez siga teniendo un significado: «Hasta el gol estábamos bien, estabamos llegando bastante. Pero ese primer tanto ha cambiado el partido totalmente. Nos cuesta remontar, sí, pero no sé por qué. Si lo supiéramos -aseguró el mediocentro- la cosa cambiaría, pero con el 1-0 el equipo no se vino abajo del todo y ha seguido yendo arriba. Solo con el 2-0 el partido se ha acabado, porque ellos nos apretaron muy encima», señaló.

Los goles vuelven a cambiar el paso a un Dépor que por su culpa deja pasar una ocasión de afianzarse en la UEFA.