Las horas más bajas del sucesor de Chilavert

P.?J.?B.

DEPORTES

El Valladolid tiene un grave problema en la portería. A cuatro días del duelo que disputará el próximo domingo contra el Dépor no dispone de ninguno de los dos guardametas de su primera plantilla. El titular, el joven Sergio Asenjo, se sometió el lunes a una artroscopia en su rodilla izquierda, que le mantendrá dos meses de baja. El suplente, el paraguayo Justo Villar, quien debutó en la Liga frente al Osasuna, sufre una contractura en el bíceps femoral de su pierna izquierda y los médicos trabajan contra el reloj con el fin recuperarlo para el partido.

La mala suerte se ceba con Justo Villar (Cerrito, 1977), quien ya pasó por una situación similar en el Mundial del 2006, cuando defendía la meta de su selección y cayó lesionado a los pocos minutos de su estreno en el primer partido, contra Inglaterra. Cuentan las crónicas que lloró amargamente su mala suerte. A la sombra de Chilavert durante años y años, fraguó su carrera en las antípodas del polémico guardameta.

Villar reconoce en Chilavert a su ídolo, pero tiene muy poco que ver con el que fuera jugador del Zaragoza en 1988 sobre el terreno de juego y fuera de él. «Somos totalmente diferentes. Él tiene una personalidad muy fuerte y era de ir a tirar tiros libres, hablar mucho con la Prensa... Yo, en cambio, soy más tranquilo y en la portería soy más atajador que él, que era más fuerza, garra y orden. Él absorbía mucho la presión del conjunto y dejaba jugar tranquilamente al equipo», afirmó nada más llegar a Valladolid.

Campeón del torneo Apertura con el Newell's Old Boys en el 2004, fue nombrado mejor portero del campeonato argentino en el 2005, pero el Valladolid supone su primera oportunidad en Europa. Aunque estuvo a punto de zanjarla abruptamente. Hace solo un par de semanas sonaba el interés del River Plate y del Olimpia de Asunción, mientras Villar no descartaba la posibilidad de marcharse. «Al principio albergas la ilusión de jugar, pero ya ha pasado mucho tiempo y creo que me perjudica, sobre todo para mantenerme en la selección porque el técnico confía en mí, pero no sé si va a seguir haciéndolo por mi inactividad», decía entonces.

Ahora, cuando la portería parecía expedita, cuenta las horas para recuperarse a tiempo antes de la visita del Dépor.