El estadounidense Lance Armstrong anunció ayer lo que ya era un secreto a voces: que correrá para el equipo Astana, de Kazajistán, el Tour de Francia del 2009. El siete veces campeón del Tour participó en una conferencia de prensa en Nueva York en el marco de la cuarta Iniciativa Mundial Clinton, foro creado por el ex presidente estadounidense Bill Clinton (1993-2001) para reflejar los grandes desafíos mundiales en los campos de la medicina, la educación y el calentamiento global.
El tejano se había retirado en julio del 2005, tras ganar el Tour de Francia por séptima ocasión. Armstrong, que se encontrará en el Astana con Alberto Contador y con el belga Johan Bruyneel, su director de equipo en US Postal y Discovery Channel, se mostró prudente a la hora de evaluar la posibilidad de ganar la Grande Boucle por octava ocasión. «He estado lejos de la bicicleta por tres años y tendré cerca de 38 años (cumplió los 37 el 18 de septiembre), así que realmente no lo sé», señaló sobre sus posibilidades, aunque aseguró: «Haré todo lo posible, pero no sé si será suficiente para ganar el Tour».
«Comenzaré a correr en Australia y terminaré en Francia. Es la mejor forma de promocionar esta lucha en todo el mundo (contra el cáncer; él sufrió un cáncer testicular), de que la gente salga a la calle», comentó. Confesó que se sentía como un privilegiado: «No es muy habitual y no está al alcance de todos que alguien tenga la oportunidad de alejarse 3 ó 4 años de su trabajo, vuelva y le diga al resto de la gente ''voy a volver y seré el mejor otra vez''».
Alabanzas a Contador
Sobre la presencia de Contador en su equipo, señaló en varias ocasiones: «No es ningún problema que estemos juntos. Es el mejor corredor del mundo, el que más rápido va, y no estoy seguro de que pueda correr tan rápido como él».
Por su parte, el ciclista de Pinto, concentrado en Varese para al Mundial de este fin de semana, consideró «lógico» que haya dos campeones en el mismo equipo. «Es normal contar con dos o tres campeones en la misma formación. La gente quiere crear controversias pero, honestamente, no tengo malos sentimientos respecto a Lance», dijo el español.
Dopaje
Armstrong no solo no rehuyó hablar sobre el dopaje, que muchos sospechan está detrás de sus extraordinarios récords, sino que además presentó lo que definió como «el programa más avanzado del mundo». El ciclista de Tejas contrató para ello a Don Catlin, uno de los más conocidos y reputados especialistas en la lucha contra el dopaje. El científico estadounidense lideró, por ejemplo, las investigaciones que permitieron desarrollar tests para detectar la Eritropoyetina (EPO) y la Tetrahidrogestrinona (THG). «Haré todo lo que me pida Don», aseguró Armstrong, quien añadió que los resultados de sus análisis serán publicados en Internet. «No voy a decir lo limpio que estoy o lo sucios que están los demás. Yo voy a montar mi bicicleta y Don Catlin les contará», concluyó.