Rocco Mediate, el jugador de póker, el tipo que vio como se le escapaba el último US Open en el hoyo 18 de Torrey Pines ante Tiger Woods, brilló ayer en la apertura del Abierto Británico (Golf +, 10.00, y Canal +, 18.30). Con 69 golpes (-1), el estadounidense empató en el primer puesto con el norirlandés Graeme McDowell y el australiano Robert Allenby, los únicos bajo el par del campo de Royal Birkdale. El viento, la lluvia y el frío hicieron más fiero el recorrido situado en la costa inglesa del mar de Irlanda, con resultados muy abultados en el primer major desde que el número uno mundial, Tiger Woods, dio por finalizada la temporada para recuperarse de una grave lesión de rodilla. El tiempo dio un respiro por la tarde y favoreció a los jugadores que salieron al campo más tarde.
A un golpe de los líderes figuraba anoche a sus 53 años el genial Greg Norman, doble ganador del Open Británico (en 1986 en Turnberry y en 1993 en Royal St. George's). El Gran Tiburón Blanco asombró para lucir idéntico resultado que Adam Scott y Bart Bryant. Y a dos impactos del trío de cabeza empataban otros ganadores de torneos del grand slam como Mike Weir y Jim Furyk.
Las dos grandes bazas españolas en el tercer grande del año, Miguel Ángel Jiménez y Sergio García, finalizaron con +2, a tres golpes de Mediate, Allenby y McDowell. El malagueño encadenó tres bogeys en los siete primeros hoyos, pero arregló su tarjeta en la segunda parte del recorrido, en general bastante complicado por las adversas condiciones meteorológicas.
García también cometió errores en los hoyos 1, 6 y 10, pero maquilló su resultado con un birdie en el 15. Los dos españoles que partían entre los favoritos mantienen todas sus opciones y se encuentran bien situados de cara a la jornada de hoy, en la que se establece el corte. También con +2 se encontraban jugadores como el inglés Ian Poulter y la nueva sensación norteamericana, Anthony Kim.
Lastrado por una reciente lesión en la muñeca, el defensor del título, el irlandés Padraig Harrington, cerró su primera vuelta a cinco golpes de los líderes. El inicio del Open Británico se cobró algunas víctimas ilustres. El histriónico John Daly, que conquistó la Jara de Clarete en St. Andrews en 1995, se dejó 80 golpes, los mismos que el ganador de tres majors Ernie Els y el ex número uno mundial Vijay Singh. Con 79 terminó Phil Mickelson, que también pudo enterrar todas sus opciones de victoria en Royal Birkdale.
Larrazábal, discreto
El tercer español en competición, el catalán Pablo Laarrazábal, firmó una discreta tarjeta de 75 golpes (+4), con lo que mantiene sus opciones de pasar el corte y llegar al fin de semana.