El Joventut vence al Madrid en un intenso choque y jugará la final contra el Tau

Amador Gómez

DEPORTES

El DKV Joventut entró en la final por la puerta grande, al imponerse en una intensa y vibrante semifinal, típica de Copa y digna de un partido de lucha por el título, a un Real Madrid que sigue gafado con esta competición. El cuadro de Badalona ya demostró su potencial ante el Pamesa y frente al líder de la Liga reafirmó, con una lección de baloncesto, su condición de aspirante a proclamarse campeón en Vitoria frente al Tau ( 18.00 horas, La 2 ) en lo que será una repetición de la final de Sevilla 2004. Esta vez el cuadro catalán no necesitó de las genialidades de Rudy y Ricky. Fue más equipo para superar a un adversario que no quiso entregarse nunca. La gran defensa del Madrid llevó al cuadro verdinegro a sufrir una auténtica agonía en el último cuarto. Los blancos, fieles a su estilo, sacaron a relucir su mejor defensa y su carácter para ir recortando en una recta final que no se saldó en el exterior, sino que se jugó en la pintura. Los instantes decisivos Pero el choque no fue resuelto por ninguna estrella, sino por Hernández-Sonseca, un ex jugador del Real Madrid que le tenía muchas ganas a su anterior equipo selló el pase a la final con una falta que sacó a Felipe Reyes a medio minuto del desenlace con 76-77 en el marcador. Sin que le temblase la mano, el pívot verdinegro encestó los dos tiros libres y en la última posesión blanca se hizo bajo su aro con el balón que llevaba Mumbrú, cuando el Madrid atacaba ya a la desesperada en busca de una canasta milagrosa. En pista ya no estaba entonces el jugador más determinante del Madrid, Bullock, que se quedó en el banquillo casi todo el último cuarto, ya que el escolta estadounidense estaba tocado. Y, aunque Joan Plaza protestó algunas decisiones arbitrales, el Joventut luchará con merecimiento por el título copero.