El Racing de Ferrol logró empatar al Las Palmas (2-2) merced a la fulminante réplica que dio al gol tempranero de su adversario, en un intenso y bonito partido, que en algunas fases lució ciertos atractivos y en otras algunos fallos defensivos determinantes. Tres dianas en menos de diez minutos y un ritmo endiablado, que fue de más a menos y después recobró intensidad -ya en la recta definitiva-, marcaron el signo de un primer tiempo entonado e interesante. Marcos Márquez, en posición dudosa, abrió el marcador, pero en el siguiente ataque visitante, Pereira le ganó la espalda a Christian, lanzó cruzado y raso ante la desesperada salida de Nacho González y empató. No quedaron ahí las cosas, ya que Antón, en un lanzamiento largo de libre directo, le colocó el esférico a Medina en el área pequeña y, asimismo, cercano al fuera de juego, lo peinó y puso el 1-2 en el tanteador. Tras el descanso se apreció que la tónica con que finalizó la primera mitad se mantenía, con el Racing defendiendo en parcela propia y su rival atenazándole. Durante los últimos minutos, los jugadores que entrena Veiga echaron el resto en funciones de cobertura para desbaratar la acometida a la desesperada de sus rivales en el intento supremo de empatar, algo que consiguieron por mediación de Christian, al empujar el balón casi en la línea de meta tras un centro a la pasada de Adrián.