El mediapunta, entusiasmado por su regreso al equipo después de tres operaciones de rodilla, asegura que nunca pensó seriamente que tendría que dejar el fútbol
29 ene 2008 . Actualizado a las 10:27 h.Un estadio puesto en pie, un nudo en la garganta del deportivismo y la carne de gallina para saludar el talento y la bonhomía de Juan Carlos Valerón, otro deportivista y coruñés de adopción, como Mauro, como Donato... Tres operaciones de rodilla no han bastado para privar al fútbol de su máxima belleza, ya solo visible en cuatro o cinco jugadores, como recordó Lotina el domingo. El mago blanquiazul vuelve a jugar al fútbol. Él se lo atribuye a Dios, que puso a su lado -asegura- a los mejores profesionales de la medicina.
-¿Qué se le pasa por la cabeza a un futbolista cuando va a entrar al campo, con el público puesto en pie, después de superar tres operaciones de rodilla?
-Pues es una sensación increíble. Intenté tranquilizarme, concentrarme en el partido, pero es muy difícil mantener la calma en un momento así. Es imposible. Ya cuando estaba sentado en el banquillo me encontraba bastante nervioso porque el momento era muy especial. Incluso después del partido queda una sensación extraña, difícil de explicar con palabras.
-Usted siempre ha tenido un vínculo especial con A Coruña y el Deportivo, pero supongo que la ovación que se llevó el domingo de Riazor lo refuerza todavía más.
-Sí, porque ha sido una satisfacción personal muy grande que no puedo expresar con palabras. Estoy muy contento y muy agradecido a toda esa gente.
-Bueno, ¿y cómo ha respondido la rodilla al esfuerzo?
-Muy bien, he tenido buenas sensaciones. También es cierto que entré en el partido con el marcador bastante claro, y eso ayuda. Estaba muy nervioso antes de jugar, pero ahora me siento satisfecho después de estos minutos de competición.
-¿Y cómo será ahora su reincorporación al equipo?
-Hay que ir con tranquilidad, porque todavía me queda. Tanto tiempo de inactividad se nota mucho, pero el proceso será el normal, el lógico. Habrá que ir poco a poco y, sobre todo, ver cómo evoluciono al competir después de estar parado tanto tiempo. Pero nada especial.
-Lotina se va conformando con el 50% de Valerón, ¿a ese nivel sí que estará usted ya?
-Sí, sí, pero lo que digo: Ya se irá viendo cómo responde la rodilla, sin prisas.
-¿Su regreso después de tres operaciones debe entenderse como un triunfo de la medicina?
-Sin duda. Salir a un terreno de juego después de todo esto ya me pone contento. Por eso he dicho: Que Dios bendiga a todos los que han sido partícipes de mi regreso, los que me han hecho estar ahí otra vez. Gracias a Dios por haber puesto a esas personas a mi lado.
-Impresiona la importancia que concede usted a la fe en su proceso de recuperación.
-La fe en Dios es la base de mi vida. Creo en Dios y tengo mi fe puesta en Él. Intento hacer las cosas como Él dice que se deben hacer. Todo en mi vida está conducido por esa fe, lo que digo, lo que hago. Dios interviene en todo lo que me pasa en la vida, y en el fútbol también, porque es mi trabajo. A Dios se lo debo todo y gracias a Él he vuelto, estoy otra vez aquí.
-Lotina dijo tras el partido que con usted y diez más él también habría hecho algo más, como Irureta.
-Bueno, desde el domingo solo he escuchado cosas bonitas, elogios, muestras de cariño, así que no me quejo. Para nada. Siempre intenté llenarme de ilusión y de fuerza con todo eso para ayudar después al Deportivo. Así que, muchas gracias a todos, porque todos los apoyos que estoy recibiendo son especiales para mí.
-¿Pensó alguna vez que tendría que dejar el fútbol?
-No, pero cuando pasé por la última operación de rodilla sí era consciente de que después de tres intervenciones existía el riesgo de que no saliese del todo bien, de no volver a dar el nivel que exige el fútbol de competición. Pero al mismo tiempo, la recuperación iba bien, así que nunca pensé seriamente que tendría que dejarlo.
-¿Es en situaciones como esta cuando uno se apoya en los amigos, como Manuel Pablo?
-Sí, los compañeros son parte importante de todo esto, y es necesario sentir su apoyo y su cariño. Es una ayuda muy grande, porque son los que están ahí en los buenos y en los malos momentos.
-Después de jugar sus primeros minutos, ¿cómo ha visto la prueba del nuevo sistema de Lotina?
-Es para estar contentos. La sensación de todos es que ha estado muy bien. Veníamos de un momento no muy bueno y el cambio ha sido positivo, pero ahora hay que seguir trabajando porque queda mucho por hacer.
-¿Hay plantilla para salir de la situación en que está el Deportivo? ¿Se va a convertir solo en un mal sueño el penúltimo puesto a final de temporada?
-Pues a ver... Lo primero, hay que ser realistas. Si estamos ahí abajo, en esa situación, es porque nos metimos nosotros, así que somos nosotros también los que tenemos que salir. Y segundo, ni estaba todo perdido antes del fin de semana ni ahora está todo hecho. Nos queda por delante un largo camino de sufrimiento, pero estamos esperanzados en mejorar y queremos y tenemos que demostrarlo en el campo, porque esa es la única verdad si deseamos ser equipo de Primera División.