El defensa entregó la camiseta de su debut con el Deportivo al club donde se inició
22 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Día grande en el Oza Juvenil, un modesto coruñés de base. David Vázquez González, Chapi , el último defensa de la cantera incorporado por Miguel Ángel Lotina al primer equipo del Deportivo, entregó la camiseta de su debut al club de su niñez. Debajo del nombre y del número 28, una dedicatoria a rotulador negro: «Siempre con el Oza». «¿Cómo no iba a regalársela? ¿Has visto todo lo que han hecho?». Dos grandes carteles con letras blancas y azules tapan las lunas del local social y de la cafetería. «¡Enhorabuena, Chapi!». «Los pusieron para el partido contra el Zaragoza y ahí siguen».
En las paredes de la sede cuelgan fotos desde las que sonríe el niño David. Cuando llegan sus amigos posa con una de ellas en la mano. Los protagonistas son los mismos, separados por pocos años. «Aquí estamos después de ganar la Copa de la AFAC (Asociación de Fútbol Aficionado de A Coruña). ¡Qué pintas!» y se ríe. «Siempre fui defensa. A veces central, otras lateral, pocas veces jugué por delante como pivote defensivo. No sé por qué, pero Miguel y Fernando, mis entrenadores de aquí, me pusieron en esa posición el primer día y ahí me quedé. Me molaba Djukic, tenía una elegancia con el balón...».
El Oza y el Ural
Entonces, ya era Chapi. «El mote viene de muy pequeño. Parece ser que estaba jugando con mis primos en la playa y aún no sabía pronunciar la letra s, así que para decir sapito, pronunciaba algo así como chapi, y me quedó para siempre». El apodo es, así, tan viejo como su gusto por el balón. «En el colegio jugaba al fútbol sala y en el club desde benjamines. Antes de pasar al Deportivo pasé un año en el Ural de División de Honor porque aquí no había».
Nacido en el Barrio de las Flores de A Coruña, donde sigue viviendo junto a sus padres, el jugador, de 22 años, recuerda que entre sus compañeros de aquel equipo del Oza, donde se inició, ninguno sigue jugando al fútbol. «Solo Juan, que es algún año más pequeño que yo, está en el Ordes».
De blanquiazul conoció a Adrián López, Piscu , su pareja en la defensa del Fabril y quien le precedió en el ascenso al primer equipo. «Es una gozada haber jugado juntos tantos años y ahora compartir habitación en el primer equipo. Es el sueño de ambos hecho realidad». Eso sí, los dos canteranos se enfrentan a su éxito con una sensación agridulce. «Juegas en Riazor, miras la clasificación y no es que te preocupes, pero sí que no lo disfrutas igual».
En cuanto a sus objetivos de la temporada, Chapi no se plantea tener que elegir entre la permanencia del Deportivo y el ascenso del Fabril. «Yo me quedo con todo. Estoy convencido de que el primer equipo va a salir de ahí y quiero hacerme un hueco en la plantilla. Vamos a pelear por jugar el ascenso a Segunda División, nos hace mucha ilusión a todos».
Al Fabril
Con el conjunto entrenado por Lotina concentrado en Valencia a la espera del importante partido del domingo contra el Levante, Chapi aún piensa en el filial. «En realidad me estoy fumando el entrenamiento. Tito me dio permiso, pero me dijo que me pasase al terminar para que me puedan tratar los fisios. No perdona una». La nueva promesa deportivista sufrió un fuerte golpe en el gemelo de su pierna derecha frente al Espanyol y, además, tendrá que cumplir el partido de suspensión por su expulsión frente al Zaragoza. «Me da pena no poder estar, pero mañana [por hoy] claro iré a ver al Fabril».