Las exhibiciones constituyen un gran negocio para Sampras, Federer, Nadal y Gasquet

José María Guimaraens

DEPORTES

21 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Habitualmente, cada temporada, cuando se ha cumplido el calendario del circuito ATP, los avispados representantes de las primeras figuras buscan para sus jugadores partidos de exhibición que les permitan conseguir unos ingresos millonarios. En esta ocasión los implicados en el negocio han sido, por una parte, Roger Federer y Pete Sampras, y por la otra Rafael Nadal y Roger Federer.

Cada uno de esos binomios tiene tres partidos que arrostrar. En Kuala lumpur (Malasia), el suizo Federer solo necesitó 61 minutos para derrotar al reaparecido Pete Sampras, ex líder mundial, por 6-4 y 6-3. Con diez años de diferencia, en cuanto a edad se refiere, el americano adoleció de velocidad y de ritmo. «Estoy un poco decepcionado», dijo Sampras. Y agregó: «Todavía soy capaz de sacar muy bien, pero lo más difícil para mí es desplazarme por la pista, la verdad es que no estuve muy atento y he fallado golpes fáciles».

Federer, por su parte, señaló que «cuando encontré mi ritmo normal, Pete cometió algunos errores». El único partido oficial disputado por ambos se jugó en Wimbledon 2001, octavos de final, y el triunfo fue para el de Basilea en cinco sets por 7-6, 5-7, 6-4, 6-7 y 7-5.

Nadal supera a Gasquet

El encuentro, de exhibición, tuvo lugar en Kuala Lumpur (Malasia). La victoria fue para el isleño por 3-6, 6-2 y 6-3. Por lo que se vio, a nadie le habría extrañado si se descubriera que el resultado estaba amañado. En todo caso, los espectadores malayos salieron felices y contentos, sobre todo porque a partir del séptimo juego del tercer set Nadal se transformó en el arrollador tenista de sus mejores actuaciones. Jugó con riesgo total y no falló nada en ese tramo del enfrentamiento ante la inferioridad del francés.