«A veces me dan ganas de darle un puñetazo en los morros a ese tipejo». La frase la pronunció un piloto de McLaren y el tipejo en cuestión era el jefe de la escudería. Y no, Alonso nunca ha llegado a esa violencia verbal. La sentencia se remonta a 1973, cuando Peter Renson no estaba contento con el trato recibido por Teddy Mayer, precursor de Ron Dennis en McLaren. Pero la escudería británica ha cometido tantos errores que está condenada a repetir su pasado. No, Alonso no ha dicho tener ganas de golpear a su jefe, pero ¿alguien duda de que alguna vez lo haya pensado?
Tirón de orejas
Bajo el orballo de Sao Paulo, que apaga el día a las seis de la tarde, Ron Dennis asegura que no se moja por ninguno de sus pilotos. Lo dijo en una reunión con la prensa española que sonó más a tirón de orejas: «Habéis utilizado palabras como sabotaje... ¿De dónde sale todo eso? Se ha dicho que el equipo está viciado. La única verdad es que somos ecuánimes», dijo el inglés en el motorhome donde pudo ser oído por Lewis Hamilton, que comía en la mesa de al lado. Una vez que mencionó la ecuanimidad, la pregunta no se hizo esperar: «Entonces, ¿por qué dijo en Shanghái ''luchábamos contra Fernando, no contra Kimi''?»: Y Dennis echó la culpa a la fonética y la gramática de la Gran Bretaña. «En inglés 'nosotros' (we) es una expresión que tiene un significado altamente familiar, y quiere decir 'todos' (all). Los significados de 'nosotros' (we) y 'él' (him) están muy próximos en inglés y todo el mundo que habla esta lengua salta en esa imperfección. Cuando dije 'luchábamos' quería decir que 'estábamos en una situación de competitividad'. Cometí un pequeño y dramático error». Arreglado.
Pero la tensión se veía en su rostro, en el que acostumbra a torcer la boca hacia la derecha en los momentos difíciles. «La culpa es de los medios», sentenció. «No creo, al menos no puedo recordarlo, haber sido nunca una persona inaccesible para ustedes», añadió el patrón de McLaren, quien también quiso dar su versión sobre la reciente visita a Madrid: «Mi viaje de la semana pasada estaba planeado desde hace dos meses. El objetivo era hablar con Emilio Botín (presidente del Grupo Santander) sobre nuestra relación en el futuro y en particular para conocer su cuartel general. Ellos visitaron el nuestro y querían mostrarme el suyo. Jugamos al golf, salimos a almorzar, a cenar... El objetivo principal era conocer su sede y conversar sobre nuestra relación», dijo, y añadió: «Nuestro contrato no depende de ningún piloto, leí muchas cosas de nuestro equipo en los periódicos españoles que son del todo punto incorrectas». Todo concluyó con una declaración de buenas intenciones entre McLaren y la prensa española, pero en el ambiente se respiraba una sensación de burla.
Mal olor
Cerca del circuito de Interlagos (llamado así por encontrarse entre los lagos artificiales Guarapiranga y Billing) discurre el río Pinheiros, completamente contaminado y que desprende un olor nauseabundo que alcanza algunas zonas del circuito. Pero en la jornada de ayer en Interlagos algo olía aún peor que la basura del Pinheiros.