Durante las vueltas de entrada y salida en boxes se encuentran las grandes diferencias que pueden aportar los pilotos. Además de los mecánicos, los pilotos también tienen su trabajo que va desde que son avisados por radio hasta completar la vuelta siguiente de la salida del box. Aquí se pueden cometer multitud de errores y pérdida de tiempo que, a la postre, es importantísimo en la clasificación final. Lo más destacable es la entrada por la calle de boxes hasta la línea que delimita el control de velocidad, ya que aquí los pilotos pueden ganar muchísimo en la frenada hasta apretar el botón de limitación de velocidad. Pero aquí no acaba la tensión del piloto ya que deben ir con el gas a fondo a una velocidad limite de 100 kilómetros por hora con el limitador funcionando hasta una nueva frenada esta vez en medio de los mecánicos, teniendo que parar el monoplaza en el lugar perfecto porque de lo contrario los mecánicos deben desplazarse algunos centímetros perdiendo de esta forma bastante tiempo.
Una vez explicado esto, podemos entender por qué Hamilton se salió en un sitio donde nunca antes lo hubiésemos imaginado. Además de llevar unos neumáticos traseros destrozados por la agresividad con la que pilotó durante las vueltas con la pista semiseca, el inglés cometió muchísimos fallos desde la llamada por radio para entrar en boxes. Se peleó con un doblado perdiendo mucho tiempo ya que no fue capaz de rebasarlo al ir más lento por los problemas en sus gomas y, además, veía como su máximo rival se le acercaba a pasos agigantados. Una vez acabada la vuelta trató de apurar lo máximo en su entrada en boxes para no ceder más tiempo pero en la única curva de la calle de pit lane cometió un nuevo error, esta vez incorregible.
Fin a la racha
Un novato en la máxima categoría que no había cometido fallos (salvo Alemania) y que no le había podido la presión. Pero esta vez, cuando más cerca estaba del título, no pudo controlar la situación. ¿Mantendrá McLaren su filosofía de igualdad en Brasil?