Sergio entiende las dudas surgidas entre los aficionados tras derrotas como la sufrida ante el Recreativo. «Los culpables somos nosotros, sabemos que no nos pueden ganar el Almería o el Recre en casa. Pensábamos que lo del primer partido sería un toque de atención, uno de esos tres o cuatro encuentros malos que se tienen siempre, pero se volvió a repetir frente a un rival teóricamente asequible, por lo que es normal que la gente dude, aunque con la afición parece que estamos siempre al borde del precipicio», explicó Sergio.
De todas formas, el catalán sostiene que no hay motivos para preocuparse, aunque sí para reflexionar, y que es imprescindible derrotar ahora al Espanyol: «Ahora sólo hay que pensar en ganar en Montjuich para rectificar lo mal que lo hicimos el miércoles. La única solución es ganar».
Para ello, el Deportivo, a su juicio, debe solucionar problemas como la excesiva distancia que mostró entre líneas. «Se ve mucha distancia entre la defensa y los pivotes, así como entre los pivotes y la delantera. Es una de las cosas de las que nos hemos dado cuenta y debemos trabajar en ello. Quizá el equipo no está tan junto como desea», añadió el catalán.