Joan Verdú también prefiere a Lotina

P. G.

DEPORTES

06 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Joan Verdú se quita presión y desvía la atención acerca de los elogios de su entrenador ante el mal comienzo del equipo en la presente temporada. Miguel Ángel Lotina dijo públicamente que el catalán «está muy bien y tiene que jugar. No sé dónde, pero tiene que jugar». El atacante formado en las categorías inferiores del Barcelona agradece las palabras, pero no quiere que se le atribuya el papel de líder del equipo en este mal arranque liguero. Por eso, espeta: «No creo que sea Verdú y diez más. Y tampoco pienso que es correcto decir que la única buena noticia es mi buen momento de juego. Siempre tiene que ser más importante el equipo. Y no porque un jugador esté bien, tiene que salir a resolver los problemas que haya. Quien gana es el equipo, y si el equipo está bien, mucho más lo estará individualmente cada uno».

El mediapunta fue uno de los jugadores que se salvó del ridículo en el primer encuentro de Liga, disputado en Riazor contra el Almería (0-3), a pesar de que sólo jugó veinticinco minutos tras salir en sustitución de Julian De Guzmán. Su buen papel en pleno naufragio le valió la titularidad contra el Valladolid. El Deportivo empató en Zorrilla, pero Verdú fue el mejor luchando contra la dinámica del fútbol directo en la que se vio inmerso el equipo blanquiazul. Con su calidad fuera de toda duda, el catalán dejó muestras de su carácter tirando del carro. Lotina lo destacó por encima del resto y, probablemente, le dará un lugar en el once contra el Betis dentro de dos domingos.

Verdú terminó la pasada temporada reconociendo un sentimiento contradictorio. Por un lado, la satisfacción de su estreno en Primera. Por otro, la falta de confianza por parte del entrenador que le fichó para el Deportivo, Joaquín Caparrós. La llegada de un técnico que gusta más del buen trato a la pelota parece haberle favorecido. «Estoy bien físicamente y me siento más cómodo por la idea que tiene Lotina del fútbol, de tener el balón. Yo comparto esa idea y para mí sí que es mejor, pero con Caparrós no me puedo quejar porque jugué un montón de partidos viniendo de una categoría inferior. Siempre dije que quiero jugar y que me da igual la posición», explicó.

«Me alegra muchísimo que Lotina piense eso de mí. Me he sentido muy cómodo en la pretemporada. Pienso que voy a ir a más, y si cuento con la confianza del técnico, mucho mejor», expuso. «Cualquier futbolista necesita continuidad porque en un partido es muy difícil demostrar todo lo que llevas dentro. Hay que evaluar a un jugador a lo largo de una serie de partidos, no con uno sólo», concluyó.

Con respecto al equipo, reiteró: «No hay que ser tan dramático. Hay treinta y seis partidos para demostrar y en dos no se nos puede juzgar. Tenemos lo que hay que tener para tirar para arriba».