Sólo 18 hoyos separan a Sergio García de la gloria ( a partir de las 11.00 horas, Golf+ ). De su primera victoria en un torneo de Grand Slam, el Open Británico, en la tierra que vio nacer este deporte, Escocia, y en el campo más terrorífico, Carnoustie. Todos los ingredientes para una película de suspense. García domina la tabla por tercer día consecutivo, y con -9, todo un hito en su carrera. Acumula tres golpes de ventaja sobre el segundo clasificado, ahora el estadounidense Steve Stricker, que hizo el recorrido de su vida con 64 golpes (-6). En siete hoyos embocó cinco birdies y se acercó peligrosamente al español que, en ese momento algunos hoyos por detrás, estaba a uno de diferencia. Al margen de lo que ocurre en la ronda final, García dio una lección de golf difícil de olvidar y demostró que está listo para ganar un Major . Sacó sangre fría para mantener en tensión a todos sus fans con golpes increíbles y escapar del bogey hasta en cuatro ocasiones. La felicidad no fue completa para los españoles. Miguel Ángel Jiménez, que se mantuvo en los puestos de cabeza durante casi todo el torneo, perdió opciones. El gran favorito, Tiger Woods, sigue muy lejos de la cabeza.