Fue séptimo a casi un minuto de Raikkonen, el ganador
01 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.De vez en cuando se agradece ver a los grandes pilotos inmersos en el tráfico de la clase media. Maldita la gracia que la hizo a Alonso partir de la décima posición (por culpa de una avería en la calificación del sábado), pero gracias a eso la fórmula 1 ganó ayer algunos adeptos en un año en el que los adelantamientos están en peligro de extinción. Ferrari se llevó los puntos con Raikkonen saliendo de su letargo, Hamilton sumó su octavo lingotazo al cava en el 2007, pero el alcohol no le distrae en la pista. Ya son catorce puntos de ventaja del líder británico con respecto al asturiano quien, si no por resultado, demostró que pilota como un campeón. Porque Magny-Cours es un pasillo demasiado estrecho para superar a un monoplaza. Alonso, con más caballos en el medio de la parrilla, evitó un accidente inicial y se fue a por Nico Rosberg, de quien dio cuenta en los primeros giros. Luego le tocó hacer cola por detrás de Heidfeld, el coche más cargado del circuito. Por delante, Massa había defendido bien su primera plaza mientras Raikkonen le devolvía a Hamilton envites pasados y se colocaba segundo. Los Ferrari abrieron tal brecha que sólo faltaba saber cuál de los dos lideraría el doblete. Pero la guerra de Alonso era otra. Cada vez que ingresaba en boxes perdía su ventaja ganada en la pista. En un nuevo intento con Heidfeld, consiguió dejar detrás al alemán, y posteriormente a su ex compañero Fisichella. Pero el tráfico y las estrategias dieron al traste con todo y concluyó la carrera por detrás de ambos pese a haberles humillado con sendos adelantamientos. En parte, la culpa la tuvieron los neumáticos duros, menos rápidos aunque más resistentes, que Fernando dejó para el final (usó los blandos al principio para intentar remontar posiciones en las primeras vueltas hasta que se encontró con el tapón de Heidfeld). También influyó una salida de pista que le hizo perder tres segundos y la falta de lluvia, tan anhelada por el bicampeón. Por arriba, Kimi Raikkonen prolongaba tanto su segundo repostaje que logró incorporarse con muchos segundos de ventaja sobre Massa y medio minutos sobre Hamilton. Mientras los egos colisionan en McLaren, Ferrari ya se ha puesto las pilas.