Tiene 17 años y es de O Rosal. Cuenta con cualidades innatas para la carrera, muestra un gran rendimiento en ciclismo y su asignatura pendiente es la natación
17 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?ace más de dos años, un niño asombró en un triatlón escolar de Pontevedra. Firmó los tres mejores parciales de la prueba. Aquel chaval era aficionado al cros, disfrutaba con los paseos en bicicleta por con su padre y su tío. Y nadaba en el Club Natación Codesal, de A Guarda. Todo indicaba que tenía madera de triatleta. El pasado fin de semana, Óscar Vicente Gómez (O Rosal, 1990) conquistó la cuarta posición en el Europeo júnior de duatlón que se celebró en la ciudad escocesa de Edimburgo. Sospechas confirmadas. Es la última perla del triatlón más fecundo en éxitos de España, el gallego. Óscar tiene condiciones para intentar seguir la senda de Iván Raña y de Javier Gómez Noya. Las pruebas de esfuerzo demuestran que cuenta con un buen motor para la práctica del deporte. El técnico del Centro de Tecnificación de Pontevedra, Omar González, destaca las cualidades de su pupilo en la carrera y el ciclismo. «Lleva dos años en el centro y, desde el principio, cuando comenzamos a controlarlo, vimos que tenía condiciones innatas para correr», explica. El joven triatleta participó este año a su primera competición de atletismo, con la Gimnástica de Pontevedra, y logró el título de campeón gallego de cros en la categoría juvenil. Su técnica es buena y eso le permite economizar esfuerzos en competición. Ciclismo En ciclismo, sus registros mejoran con creces a los que se esperan de un triatleta de tan sólo 17 años, aunque le falta curtirse en pruebas oficiales. La natación es, de momento, su asignatura pendiente. Por eso afronta ahora gran carga de trabajo de esta disciplina en sus entrenamientos. Aunque trabajó esta disciplina en el Club Natación Codesal, no le dedicaba el tiempo suficiente como para conseguir los tiempos necesarios para estar a la altura de los mejores en un triatlón de su categoría. En duatlón, ha confirmado que puede estar en la élite. Se proclamó campeón de España júnior, a pesar de competir con rivales que le superaban en edad en uno o dos años. Contribuyó también a que España conquistara el título en el Mundial por equipos y ese resultado le ha dado la confianza suficiente para rozar el podio en la competición continental, con un brillante cuarto puesto en Escocia. Con este palmarés, Óscar Vicente se ha convertido en la punta de lanza de la cantera gallega, un vivero donde empiezan a destacar otros nombres, como Melina Alonso y Antón Ruanova. Nueva cita continental El próximo mes, estará en el Europeo de triatlón que se celebrará en Copenhague. Éste será su próximo gran test internacional, un buen termómetro para medir su progresión, sobre todo para comprobar sus prestaciones en el agua. Mientras tanto, comparte entrenamientos en Pontevedra con Javier Gómez Noya. El campeón y actual líder de la Copa del Mundo es un buen modelo a seguir que puede enseñar a Óscar a domar el ímpetu propio de su juventud y señalarle el mejor camino hacia el triunfo.