Nadal vuelve a conquistar París

José María Guimaraens ENVIADO ESPECIAL | PARÍS

DEPORTES

El tenista español gana la final de Roland Garros por tercer año consecutivo al superar a un decepcionante Roger Federer

10 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Por tercer año consecutivo sonó en Roland Garros el himno español en honor de Rafael Nadal, triple campeón del torneo al vencer en la final del 2007 a Roger Federer, primer cabeza de serie, por 6-3, 4-6, 6-3 y 6-4 en tres horas y diez minutos. El suizo firmó su derrota con una derecha que salió fuera de la línea de fondo; todo un síntoma de un partido en el que nunca se encontró cómodo y casi siempre estuvo a merced de un rival que ya lo superó en la final del 2006 y en la semifinal del 2005. Rafael Nadal, que recibió la Copa de los Mosqueteros de manos del brasileño Gustavo Kuerten ?tres veces ganador del torneo?, ingresó por su triunfo un millón de euros, justamente el doble que Federer. Además, el tenista español es también el más joven tricampeón de la historia del torneo. Los 37.000 aficionados que abarrotaron la pista Phillip Chatrier acabaron rindiéndose al incisivo juego del español, a pesar de que durante el desarrollo del juego buena parte de ellos celebraron los puntos conseguidos por Federer. El encuentro en modo alguno respondió a lo que cabía esperar de él. Le faltó continuidad y sólo en algunos casos concretos los dos primeros jugadores del mundo hicieron recordar que encabezan el ránking de profesionales. Además de sus numerosos errores, en el debe de Federer hay que anotar hasta trece cañas. En cualquier caso, lo importante de una jornada que se cerró con una fiesta española, es que Nadal aprieta el récord de Bjorn Borg, que ganó en Roland Garros seis veces, cuatro de ellas de forma consecutiva. Nadal es el segundo tenista que se adjudica la competición en tres ediciones seguidas. De nuevo la derecha de Rafael Nadal se transformó en su golpe decisivo. Por más que Federer intentó eludir sus tiros hacia la derecha del rival, finalmente se vio atosigado por una acción de ataque inabordable. En realidad, el español siempre se mostró seguro y sólido. «¡Rafa, lo tienes harto!», gritó un aficionado desde la grada norte. Y así era. Federer, pese al 6-0 que le aplicó al español en Hamburgo, pierde confianza cuando se enfrenta al español. Incluso, a partir del segundo juego dio la sensación de estar cansado, física y mentalmente, cometió un número excesivo de errores no forzados (59, por 27 de Nadal) y su servicio no estuvo a la altura de otras ocasiones, con un porcentaje de primeros muy inferior al de Nadal.