Los ferrolanos viajarán a Jaén con dos tantos de ventaja gracias a los goles conseguidos ayer por Gustavo y Jonathan Carril
03 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.El Racing venció al Linares por 2-0 en el partido de ida de la primera ronda de la promoción de ascenso a Segunda. Los ferrolanos jugaron los mejores cuarenta y cinco primeros minutos de la temporada, en los que perdonaron una goleada. En la segunda mitad del encuentro, el Racing quiso nadar y guardar la ropa y su gran propósito, más que buscar un tercer tanto que sentenciara la eliminatoria, fue el intentar no recibir goles. En la recta final del encuentro, tras quedarse con diez por la expulsión del francés Cohen, el Racing acabó sufriendo, aunque el Linares no tuvo su día en defensa y tampoco estuvo acertado en ataque. Para los racinguista era el resultado soñado, aunque al final del encuentro tanto el técnico como los jugadores quisieron ser prudentes y advertir que quedan los noventa minutos de la vuelta en el estadio de Linarejos, una instalación con capacidad para diez mil aficionados pero con un terreno de juego de escasas dimensiones, al que los andaluces sacan el máximo rendimiento. Además, cuentan con el apoyo de una gran afición que son un auténtico tormento para el equipo visitante. En Ferrol se temía la visita del Linares, el segundo clasificado del grupo andaluz, ya que sólo había perdido cinco encuentros en toda la temporada y además era el segundo equipo más realizador del grupo IV tras el Córdoba. Sin embargo, el Racing, al menos en la primera parte, se comió a su rival sin ningún genero de dudas. Los ferrolanos taparon bien las entradas por las bandas de Pedro Díaz, el máximo goleador del equipo, así como de Óscar Ventaja, por lo que los andaluces sólo les quedó jugarse balones en largo a Catanha (el único jugador que rindió a un buen nivel entre los andaluces) o buscar una jugada a balón parado. En la primera parte, Racing estuvo firme en defensa y además controló en medio campo con la tripleta formada por Keita, Medina y Gustavo, por lo que movió el partido como quiso. Tras poco más de media hora, el Racing ya ganaba por 2-0, el central Chico había evitado un gol cantado de Lamatina y el árbitro no vio un claro penalti por empujón a Jonathan. Los ferrolanos eran un ciclón y perdonaron una goleada a un Linares, que no sabía como frenar a los ferrolanos. Contratiempos En la segunda mitad todo fueron contratiempos para el Racing. El Linares dio un par de avisos, en especial un buen remate de Catanha ante el que Queco metió una buena mano. El Racing se había metido atrás para buscar una contra y el Linares tenía ahora el balón. Jugadores como Lamatina, Corredoira o Carril pagaron caro el esfuerzo en esta segunda parte y todo empeoró por la expulsión de Cohen. El técnico retiró del campo a Gustavo, uno de los mejores ayer, para dar entrada al francés y buscar algo más de pegada arriba, sobre todo con espacios. Sin embargo, el francés sigue descentrado. Vio la primera amarilla en una entrada en el medio campo y la segunda, a los 75 minutos, al estimar el árbitro se se había tirado en el área para forzar un penalti. Fue una acción incomprensible. Para el Racing fueron quince minutos con un jugador menos, lo que requirió un sobreesfuerzo por parte de sus compañeros, que ya venían tocados. La entrada de Manolo y Prince dio un poco de aire al equipo racinguista, aunque la defensa siguió impecable ante un Linares lanzado, que en esta recta final del encuentro quiso pero no pudo. El partido no finalizó en esta segunda mitad hasta el minuto 51, aunque los ferrolanos aguantaron su portería a cero, algo que puede ser decisivo. Quedan noventa minutos por jugar, el Racing puede quedar eliminado, pero ahora mismo lo tiene todo encarrilado.