Nadal desmoraliza a Federer

José María Guimaraens REDACCIÓN

DEPORTES

Desarboló al suizo en la final de Montecarlo en sólo dos sets y acumula ya 67 victorias consecutivas en tierra batida

22 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

En Montecarlo volvió a sonar el himno nacional español en honor de Rafael Nadal, flamante ganador del Masters Series por tercer año consecutivo. Superó en la pista a un Roger Federer por completo desconocido, con abundancia de errores no forzados a lo largo del partido en el que el mallorquín se impuso por 6-4 y 6-4 en una hora y 35 minutos. Para cerrar el encuentro, el de Basilea cometió otro imperdonable fallo con su tiro de revés excesivamente largo. Mientras Nadal recibió como recompensa a su victoria 340.000 euros, el suizo obtuvo 170.000. Fue la séptima final entre los dos jugadores, cinco de las cuales se ha anotado el balear por dos victorias de su oponente, en Miami 2005 y en Wimbledon 2006. ¿Qué le ocurrió a Federer en este partido de Montecarlo? Sencillamente, se vio atenazado por la presión que sobre él ejerció un Nadal en vena de aciertos. Fue un contraste sorprendente: tenis de acusada profundidad y colocación de golpes por parte del de Manacor y fallos a veces incomprensibles en lo que concierne al actual líder mundial. Federer defraudó y Nadal, por el contrario, realizó un juego de tendencia atosigante. Primera final del año Fue, por otra parte, la primera final del año entre los dos primeros jugadores del mundo. Federer, que este año perdió dos veces con Guillermo Cañas, puso de manifiesto algunas carencias para el juego sobre tierra batida. Le cuesta demasiado entrar en el partido cuando su enemigo carga tintas sobre las líneas de fondo o las laterales. Aunque se presumía un partido bastante abierto, el caso es que se tornó favorable al español, cuyo tono de rendimiento hizo recordar al exitoso Nadal de hace un par de años. «Roger empezó fuerte y aguanté lo que pude al principio, intentando por mi parte la estabilidad en el juego; Federer cometió demasiados errores, algo que no es normal en él, incluso le vi algo desconcentrado», señaló Rafa, que no ocultó su alegría por el resultado. Al manacorense le bastó una ruptura de servicio en cada set para enfilar el camino de la 67ª victoria consecutiva en pista de tierra batida. Con su tercer triunfo seguido en Montecarlo iguala el registro logrado por el rumano Nastase en 1971, 1972 y 1973. Federer reconoció sus numerosos errores en una final que se preveía más igualada.