Phelps conquistó en la última brazada su oro más difícil

La Voz AGENCIAS | REDACCIÓN

DEPORTES

WILLIAM WEST

Venció a Crocker en una gran remontada y sumó su sexto título

31 mar 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Michael Phelps corría ayer el riesgo de acabar segundo en los 100 mariposa. Todo un fracaso para un hombre que había conquistado cinco oros en las cinco pruebas que había disputado anteriormente en el Mundial de Melbourne. El nadador de Baltimore se enfrentaba a su compatriota Ian Crocker, que llegaba a la final con el mejor tiempo y defendía título. Todo indicaba que Croker se convertiría en el único verdugo capaz de humanizar a la máquina de los campeonatos. Pero la inercia parece empujar a Phelps hacia la leyenda. El astro conquistó su sexto oro con una remontada espectacular. Venció con una prodigiosa última brazada. El americano ha igualado a Ian Thorpe al sumar seis títulos en un Mundial. Pero todavía le quedan dos pruebas por disputar y camina implacable hacia los ocho oros después de superar su test más difícil, el duelo con Crocker. En esta ocasión, al campeón se le resistió el récord mundial. No fue fácil. Pero Phelps ofreció ayer las dosis de suspense y dramatismo que completan su aura de mito. En el último giro ocupaba la tercera posición. Pero su ritmo prodigioso en la parte final dejó a Croker a cinco centésimas y paró el cronómetro en 50.77. El estadounidense considera la clave de su éxito en los 100 mariposa es que siempre creyó en la victoria. «Hay que acabar lo mejor posible. Traté de poner la mano en el muro el primero», indicó. El bronce fue para Albert Subirats, un venezolano de padres españoles que logró para su país el primer metal en unos campeonatos del mundo de natación. Phelps fue el gran protagonista de la fiesta americana que se vivió ayer, con los triunfos de Benjamin Wildmann-Tobriner en los 50 metros libres, de Margaret Hoelzer en los 200 espalda y de Katie Ziegler en 800 libres. Estados Unidos completó el día con el oro de su selección femenina de waterpolo, que venció a Australia (6-5). Rusia ganó Hungría (9-8) y se llevó el bronce. Sólo Australia y Suecia rompieron la racha de victorias estadounidenses. El único récord del mundo que se quebró en la jornada de ayer llegó por parte del equipo australiano de relevos 4x100 metros estilos, que con Emily Seebohm, Leisel Jones, Jessicah Schipper y Libby Lenton dejó el crono en 3.55.74 y logró el oro. La sueca Therese Alshammar se adjudicó los 50 metros femeninos.