Aumentan las dudas sobre la continuidad de Caparrós

La Voz LA VOZ | REDACCIÓN

DEPORTES

Su nombre suena con fuerza en el mercado mientras él ni confirma ni desmiente que vaya a seguir, a pesar de que tiene un año de contrato

14 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

El futuro de Joaquín Caparrós como entrenador del Deportivo en la próxima temporada está en el aire, ahora más que nunca, a pesar de que su contrato vence en junio del año 2008. Ayer, varios medios de comunicación dieron por hecho su adiós a A Coruña al término de la presente Liga, e incluso apuntaron los nombres de posibles sustitutos. Entre ellos, el actual técnico del Recreativo de Huelva, Marcelino, que termina contrato con el club onubense dentro de tres meses y medio. Sería la segunda vez que el entrenador del Deportivo intenta dejar sin efecto la ampliación por dos temporadas que firmó en diciembre del año 2005, seis meses después de haber fichado por el club blanquiazul. La primera, a finales de la pasada campaña, cuando el Osasuna se interesó por sus servicios para sustituir a Javier Aguirre y contar con un entrenador de carácter para afrontar su andadura en la Liga de Campeones. Caparrós argumentó que le faltaba ilusión para mantenerse al frente del proyecto deportivista, pero finalmente continuó en A Coruña atado por el contrato que había firmado meses antes. De todos modos, Joaquín Caparrós siempre dejó claro públicamente que su filosofía de trabajo le impide verse constreñido a las condiciones establecidas en un papel, si éstas no se renuevan cíclicamente. «No me acojo a un contrato porque no me gusta vegetar. Quiero estar con la máxima ilusión», explicaba en marzo del año pasado. Entonces hablaba de «replantearse muchas cuestiones» y hoy en día se aferra a expresiones como «hacer balance» y «reflexionar» al final de temporada con respecto a todo lo acontecido en los últimos meses. En cierto modo, el silencio de Joaquín Caparrós en lo referente a su continuidad resulta contraproducente a sus intereses ya que despierta la curiosidad de los aficionados, que desean tener la certeza de un proyecto de futuro en el club, y desata la aparición de debates acerca de la presencia del andaluz en el banquillo del Deportivo 2007-2008. El más que posible adiós de Caparrós se vincula a la marcha de otras figuras de peso en el vestuario deportivista como los jugadores Duscher o Capdevila, sin dejar a un lado lo que suceda con Sergio o Andrade.