El técnico gallego se estrenó en Sevilla con victoria
04 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.El nuevo Caja San Fernando que dirige el ex seleccionador nacional Moncho López, quien sustituyó esta semana a Manel Comas en el banquillo sevillano, se reencontró con la victoria (86-79) en un partido en el que el Bruesa GBC le puso en menos aprietos de lo esperado. El técnico gallego, no obstante, tendrá que trabajar mucho para que el equipo recobre la intensidad que se le pide a uno que aspira a disputar la fase por el título. Moncho López también tendrá que incidir especialmente en la aportación del ala-pívot estadounidense Demetrius Alexander, muy protestado ayer por el público. El conjunto guipuzcoano llegó con la idea de prolongar su racha de victorias y alejarse algo más de los dos últimos lugares de la clasificación, y para ello confió en su gran poder reboteador, el mejor de la Liga, y también en la inestabilidad de la formación sevillana. Esta idea del técnico Porfi Fisac chocó con la ausencia de uno de sus hombres franquicias, el pívot argentino Federico Kammerichs, operado el pasado miércoles de una lesión en el pie derecho, algo que acusaron sus compañeros. El Caja sólo tuvo que estar fuerte en la defensa y mejor que el rival en los tiros de tres para llevar la iniciativa en el marcador y en el juego y cerrar el primer cuarto con ocho puntos de ventaja (25-17). Un excelente arranque del equipo sevillano en el segundo cuarto, con un parcial de 13-1 gracias a la rapidez en las transiciones y al despiste generalizado del Bruesa, puso veinte puntos de ventaja en el marcador (38-18) a las primeras de cambio. Los visitantes, pese a la buena aportación anotadora del pívot Bradley, fallaron mucho en los tiros de campo, tanto en los de dos como en los de tres, y eso fue definitivo para que los locales, con el base Carles Marco y el pívot Antonio Bueno como destacados, llegaran al último minuto antes del descanso con la máxima ventaja, de 21 puntos (53-32), lo que sólo rebajó el Bruesa en dos (53-34). Moncho López vivió un partido tranquilo en un equipo desquiciado las últimas jornadas.