El derbi acabó con polémica tras dos errores del árbitro
04 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?n penalti desaprovechado por el Celta B, dos goles anulados al Pontevedra, pésima actuación arbitral en la segunda parte y empate a cero goles en Pasarón. El filial del Celta cumplió a un alto nivel ante un Pontevedra que jugó toda la primera parte con el interior zurdo Rubén Reyes como extremo derecho, con lo que el centro del campo se convirtió en un pasillo imposible por el que transitar los atacantes granates. Argibay trató de proteger la recuperación del esguince de Charles y para ello volvió a descomponer la zona ancha ante la ausencia en la plantilla de un jugador de banda específico como es el brasileño. Y a partir de ahí se cayó el castillo de los granates. El Celta B saltó al terreno de juego de Pasarón convencido de que, después de la derrota encajada por el Pontevedra en Cerro del Espino contra otro filial de Primera División como es el Atlético de Madrid B, ellos no eran menos y podían arañar también algún punto a orillas del Lérez. A la postre hasta tuvieron la oportunidad de llevarse la victoria si Richi llega a transformar el penalti que le hizo el meta granate Bonis a Maric, que rechazó el meta francés. Con la entrada de Charles tras el descanso el Pontevedra mejoró un poco su ataque y sería en los últimos minutos cuando el árbitro le anuló sendos goles a Charles y a Igor y señaló un fuera de juego inexistente del lateral granate Filipe en una buena posición para marcar.