Perfecto blindaje del Celta tras la expulsión de Canobbio

La Voz

DEPORTES

JESÚS DIGES

Primera victoria del 2007, con gol de Baiano en el primer minuto

18 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

El Celta recuperó ayer en Pamplona la identidad de sus éxitos no tan lejanos. Los vigueses supieron sacarle el máximo jugó al solitario gol de Baiano y se defendieron como en los mejores tiempos a pesar de la expulsión de Canobbio en el primer tiempo. Son tres puntos que, si bien no valen para salir de la zona de descenso, le dan una enorme moral al equipo. Si algo se echaba de menos en el Celta en los últimos tiempos eran los goles de Baiano. El brasileño llevaba dos meses sin marcar. Su anterior gol había sido en el campo del Levante y, como el de ayer, en el primer minuto de juego. Esta vez de cabeza, que no es precisamente su fuerte. Llegó con una de las mejores armas ofensivas de los celestes, un centro de Gustavo López, que repitió asistencia tras la que le dio en Moscú a Núñez. Este tanto, clara muestra de la concentración con la que por fin salió ayer el equipo de Vázquez al terreno de juego, llenó de vitaminas al equipo, que empezó a jugar sus mejores minutos de toda la temporada, con buenas combinaciones de balón y una gran concentración en el trabajo defensivo. La defensa navarra sufría siempre que Canobbio y Gustavo López conectaban. A los vigueses se les veía muy concentrados hasta en la defensa de las acciones de estrategia, en las que no sufrieron como otras tardes. Pero cuando mejor parecía que tenían controlado el partido llegó la imperdonable autoexpulsión de Canobbio, que obstaculizó el saque de una falta en el centro del campo cuando ya había visto anteriormente otra cartulina amarilla. El Celta se quedó con un jugador menos al borde del descanso y le tocó sufrir en toda la segunda mitad. Los célticos se metieron en la cueva por inercia. Los navarros, en superioridad y con desventaja en el marcador, no tenían más remedio que empezar a achuchar. El agobio era mayor a medida que pasaban los minutos aunque los navarros apenas creaban peligro en las acciones a balón parado. Viendo el panorama, Fernando Vázquez decidió plantar el autobús en el área y sacó del campo a dos jugadores de ataque como Nené y Gustavo López para meter un quinto defensa (Yago) y al tercer pivote (Pablo García). Quedó Baiano solo en punta a la espera de un contragolpe. Este llegó en un pase en profundidad que le dejó en solitario ante Ricardo, pero el delantero brasileño no fue capaz de dejar el encuentro visto para sentencia. Se desfondó y fue sustituido por Bamogo. La telaraña tejida por el Celta consiguió dificultar los intentos osasunistas para aproximarse con peligro a la meta de Pinto. Sólo les quedó el recurso de colgar balones al área, pero se encontraron una y otra vez un blindaje defensivo a prueba de bombas. Con esta actitud, el Celta se salva seguro.