Depresión posgaláctica

Rubén Ventureira REDACCIÓN

DEPORTES

VÍCTOR FRAILE

Tras gastarse más de 103 millones en fichajes y no traer a Kaká, el Madrid llega al tramo clave de la temporada en crisis deportiva y con su imagen pública tocada

18 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

El Real Madrid sigue encallado en la mediocridad, sumido en una crisis institucional y deportiva que hace tiempo que dejó de ser coyuntural. Calderón se ha ganado justa fama de incumplidor de promesas, incontinente verbal y despilfarrador. La fórmula Capello, vendida como la del éxito inmediato, sólo ha resultado explosiva para la grada, que está que trina con el técnico y con su corte de enchufados, Emerson a la cabeza. El equipo, que cuenta con 306 millones de presupuesto, emite indicios que hacen presuponer que volverá a cerrar otra temporada sin títulos. El último, una Supercopa de España, lo ganó en agosto del 2003. ¿Cómo el mejor club del siglo XX ha llegado a este punto de degradación? ¿Qué ha ocurrido para que el ocaso iniciado durante el mandato de Pérez continúe tras la llegada, este verano, de Calderón? 1-Promesas incumplidas Kaká, Robben y Cesc. Fueron las tres promesas electores del candidato Calderón. Conocía bien el impacto en el electorado de este tipo de anuncios, pues fue la bomba Figo la que levantó de la poltrona a Lorenzo Sanz y colocó en su lugar a Florentino. Kaká sigue en el Milan; Robben, en el Chelsea; Cesc, en el Arsenal. Cero de tres. Un bochorno. Y Calderón, en la poltrona, gracias a 200 votos. En la última asamblea, el presidente madridista se permitió ironizar sobre su propio epitafio: «Aquí yace el hombre que no trajo a Kaká», propuso. No hizo gracia. 2-Millonaria inversión en cuestionados fichajes Calderón ha devaluado el patrimonio económico del club con una desmedida inversión en nuevas caras. En verano, siguiendo los consejos de Capello y Mijatovic, se trajo a los defensivos Cannavaro (7 millones), Emerson (16) y Diarra (26), así como a un descarte del Manchester United, el delantero Van Nistelrooy (15). Las cuatro son inversiones de presente, pues superan los 30 años. Salvo el holandés, que lleva once goles, el resto ha rendido a muy bajo nivel. En el mercado invernal, el presidente ha dado un giro y ha decidido comprar juventud. Lo hizo «para mejorar el presente y garantizar el futuro», según sus palabras. Por eso llegaron Marcelo (6), Gago (20) e Higuain (13,5). El presente no ha mejorado. Y la caja ha empeorado. Los siete fichajes de esta campaña han costado un total de 103,5 millones de euros. Es la segunda inversión más grande de la historia del club, sólo superada por los 109 millones que se gastó Pérez en su primera campaña como presidente, la 2000-2001. Entonces llegaron Figo (71), Flavio (24,6) y Makelele (13,8). 3-Vendidos a precio de saldo Al mismo tiempo que el Liverpool compró a Arbeloa por 4 millones de euros, el Real Madrid vendió al Bota de Oro del Mundial 2002 por 7,5 millones de euros. Fue lo que le costó al Milan la incorporación de Ronaldo, un jugador por el que el club dirigido por Berlusconi llegó a ofrecer 20 millones el pasado verano. ¿Por qué se degradó tanto la cotización del brasileño en unos meses? Pues por culpa de su entrenador, que lo ha denigró, y del presidente, que toleró a Capello la humillación pública del que era uno de sus grandes activos económicos. Esta temporada, el Madrid ha ingresado por traspasos la ridícula cantidad de 15,9 millones. 4-Crisis goleadora Ronaldo firmó 104 tantos con la camiseta blanca en cuatro temporadas y media. El Madrid suma doce goles en los últimos once partidos, la peor racha de su historia. O sea, que un club al que le falta gol decide vender a precio de saldo a uno de esos contados futbolistas que simbolizan la suerte suprema del fútbol. Ž 5-Camino de la sequía de títulos Apeado de la Copa, conserva teóricas opciones de título en la Liga y en la Copa de Europa. Pero las sensaciones que transmite son las de un equipo estancado y que está ya al máximo de sus posibilidades. En la competición doméstica va haciendo la goma, y da la sensación de que en cualquier momento se descolgará definitivamente de la cabeza. En Europa, le aguarda esta semana un Bayern de Múnich en crisis. Aunque supere esta ronda, le quedaría mucho y muy empinado camino por delante. 6-Ruptura con la grada Crecidito como está por el poder concedido por el presidente y su blindado contrato, Capello hasta se ha permitido hacer una peineta a unos aficionados. Esa imagen escenifica el divorcio entre el club y la grada. El miedo escénico lo sufre ahora el conjunto local, que ha perdido quince puntos en la Liga ante los ojos de su afición. No sólo silban al presidente y al técnico. Emerson es el pim pam pum del Santiago Bernabéu, que el sábado abucheó también al habilidoso y ciclístico Robinho, antes aclamado. 7-El «caso Beckham» La decisión de Capello de prescindir de Beckham debido al anuncio de su fichaje por un equipo americano ha desgastado la imagen internacional del club. No es elegante humillar al que es el jugador más rentable del Madrid desde el punto de vista económico. Y menos cuando el inglés es un modelo de educación. 8-Incontinencia verbal del máximo mandatario A la expansión de la mala imagen pública del club colabora Calderón como el que más. En su famosa conferencia en el Centro Universitario Villanueva, ofreció una lección de todo lo que no debe hacer en público un presidente, ya sea de un club o de una comunidad vecinal. Reveló lo que gana uno de los favoritos de la afición, Casillas, llamó a su rey Midas de las camisetas «medio actor», cuestionó a Guti, arremetió contra su antecesor en el cargo. Si Bernabéu levantase la cabeza... 9-La cantera, en apuros Otro de los patrimonios históricos del Real Madrid es la cantera. Torres ha dado cierta frescura a la primera plantilla, pero el papel de los canteranos ha decrecido respecto a épocas recientes. Mientras, el Castilla merodea los puestos de descenso. La candidatura de Calderón prometió la incorporación de Divac. Se pensó que como responsable de la sección. Finalmente, fue nombrado «coordinador internacional y asesor del presidente». Con el serbio en un papel secundario, la sección de baloncesto del Real Madrid lidera la ACB.