Caparrós recurre a Duscher tras decir que está sin ritmo

La Voz LA VOZ | A CORUÑA

DEPORTES

El pivote lleva más de siete meses sin competir con regularidad

08 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

La experiencia de Duscher y su contundencia en el centro del campo pueden ser la baza de Joaquín Caparrós para contrarrestar la fortaleza del Valencia en el partido de mañana (21 horas, Canal Plus), sobre todo si se confirma la reaparición de Albelda. En consecuencia, el once superofensivo del último partido contra el Racing de Santander parece pasar a mejor vida en beneficio del doble pivote. Al menos fue lo que Caparrós probó en el entrenamiento de ayer, con Aldo junto a Coloccini en el centro del campo. Al margen de la cuestión táctica, llama la atención que el entrenador recurra ahora al futbolista argentino, después de criticar recientemente su puesta a punto. Antes del partido contra el Getafe, el entrenador del Dépor explicó que dejaba fuera de la lista a Aldo porque éste llevaba la mitad de sesiones de trabajo que el grueso del plantel deportivista, por lo que le parecía un error convocarlo, y una falta de respeto al resto del equipo. Duscher se lesionó poco después de aquellas manifestaciones. Sufrió una rotura de fibras y perdió todavía más sesiones de trabajo. Sin embargo, el ritmo del futbolista pasa ahora a un segundo plano. El equipo necesita una reacción urgente en la Liga y ha llegado el momento de la experiencia, de reforzar la juventud del grupo con otros ingredientes. El Deportivo se juega demasiado en Valencia como para fiar la suerte de los tres puntos al entusiasmo de los chavales. La medida es arriesgada, porque Duscher apenas ha disputado 156 minutos de Liga y un solo partido completo, el que jugó en Mallorca, precisamente junto a Coloccini en el centro del campo (0-0 al final). Después fue suplente en otros tres, apenas sin participación, hasta quedarse paulatinamente fuera de las convocatorias del técnico, lo que sucedió en parte por una inoportuna lesión. La otra parte hay que atribuirla a la escabrosa relación que uno y otro mantienen desde el verano, cuando Caparrós quiso apartar al futbolista de la concentración del Deportivo en Isla Canela. Duscher lleva más de medio año sin competir con regularidad, por lo que será difícil exigirle un alto rendimiento en Mestalla. Desde el pasado 29 de abril, contra el Celta, no encadena dos encuentros seguidos como titular. Es decir, que lleva sin jugar asiduamente siete meses y diez días. Por el camino queda también una sinuosa relación con un club que no fue capaz de hacer caja con él en verano y que ve cómo podría irse en junio sin dejar ni un euro. «Si en los próximos meses no juego me iré» y «mi situación deportiva no es la correcta», dijo el futbolista en el mes de octubre, después de que las conversaciones entre su padre (y agente) y el club coruñés para la ampliación del contrato no llegasen a buen puerto. El futuro del argentino continúa en el aire.