Empató sin goles en un mal partido ante el Alavés en Vitoria
24 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El Celta no sabrá si accede a los octavos de final de la Copa del Rey hasta dentro de dos semanas cuando dispute el partido de vuelta en Balaídos. Ayer ante el Alavés en Vitoria dio una pobre imagen en un partido en el que ambos dieron la sensación de tener pocas ganas de afrontar esta competición. El marcador igualado y sin goles fue el reflejo de lo poco que se había visto sobre el terreno de juego. Vázquez sorprendió de salida, no por sentarse en el banquillo, que sí lo hizo, sino porque utilizó una línea de tres centrales en la que no estaba Yago Alonso. De tal modo que, cuatro jugadores titulares repitieron con respecto a San Mamés y tres de ellos eran de la línea defensiva. El experimento gaseoso no dio de inicio buenas sensaciones. Por un lado, una alineación inédita siempre plantea problemas de acoplamiento. Por otro, el Alavés eligió entregarle el balón a los celestes y en este caso no tenían en el campo las mejores opciones para crear. Les costaba sacar la pelota desde atrás a los centrales y en cada pérdida sufrían una acometida rival. En uno de esos contratiempos, el Celta estuvo a punto de recibir el primer tanto. Brandán robó un balón en su presión en la banda. Su centro lo recogió Gabri que tras recortar a Esteban, ya sin portero, envió el balón alto. El equipo vigués dependía en gran medida de las incorporaciones al ataque de sus bandas. Jonathan estuvo más tapado, y de lo poco que se vislumbró en el primer tiempo llegó con las subidas de Ángel. El canario fabricó la mejor oportunidad celeste en una bicicleta con asistencia para Guayre que desperdició con la misma gravedad que antes habían fallado los locales. El balance era paupérrimo. Un poco el esperado en un partido de estreno en la Copa y con tantas variaciones en las dos formaciones. Por no haber no hubo ni reencuentro de Nené, ya que se quedó en la grada. Con algo más de mil espectadores, tampoco hubiese tenido un caluroso recibimiento. El partido lo animó el árbitro. Su actuación fue tan mala o peor que el partido. Mostró tarjetas innecesarias y se guardó las que hacían falta. Una de las que sobraba fue la primera amarilla a Ángel. En la segunda, pica el canario. En cinco minutos se vio fuera del partido y el Celta con diez jugadores. En esa fase los celestes estuvieron desconcertados. En un par de acciones, de no ser por la inspiración de Esteban, podían haber perdido el partido. Astudillo y Rubén Navarro pusieron en aprietos al meta que logró una vez más mantener su portería a cero (también lo hizo en los dos partidos de UEFA). El entrenador céltico rectificó poniendo a Jonathan en la izquierda e introduciendo a Núñez para la derecha. El sacrificado fue Perera que se fue al banco en beneficio de Guayre. El Celta mejoró algo su aspecto pero no como para crear oportunidades de gol. No hubo nada que rescatar de un partido en el que todos fueron malos. El equipo vigués sigue sin perder en sus cinco partidos del mes de octubre.