Cree que la afición le considera el culpable de todo lo malo
29 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Desde que su racha de sequía goleadora de la pasada temporada le alejó de la afición, Fernando Baiano está triste y ausente. El pasado domingo fue increpado por un grupo de seguidores cuando salía de Balaídos por su mala actuación ante el Osasuna y parece que ese episodio fue la puntilla para él. Ayer rompió su silencio un día después de haber marcado dos de los tres goles que dieron a su equipo la clasificación para la liguilla de la Copa de la UEFA. Al estilo de su compatriota Ronaldo, aseguró en la sala de prensa de A Madroa que «no me siento muy querido aquí. No sé que pasa. Marco goles, curro, intento hacer lo máximo, pero no me siento muy querido». Cuando se le preguntó si después de haber anotado cuatro goles esta temporada (dos en Liga y otros dos anteayer ante el Standard) cree que le exige demasiado, el punta contestó con contundencia y dijo que siente que la afición no valora sus aciertos y le considera el único culpable de todos los males del Celta. «Se me exige mucho. Aquí parece que cuando perdemos la culpa es mía y sinceramente me quedo muy triste. Leo cosas que no son y después de un año y medio me quedan dudas. No sé que pasa, porque si no marco y el equipo pierde parece que tengo que salir. Es muy complicado». «Yo tengo la obligación de ayudar a mis compañeros en defensa, el míster me pide mucho eso y creo que para marcar goles no estoy sólo yo. Hay otros jugadores de calidad para hacerlo y creo que cuando perdemos la culpa no es sólo mía», añadió. Tan bajo de ánimo del brasileño que cree que ni siquiera con goles logrará cambiar la actitud de la grada hacia él: «Llevo ya un año y pico aquí y no sé si puede cambiar. Este año intentaré marcar muchos goles para intentar mejorar mi cifra del año pasado, pero la gente que me quiere, me quiere y los que no me quieren no van a cambiar nunca». Baiano se refirió al desagradable episodio que sufrió ante un grupo de aficionados que hace seis días se congregaron en la puerta de Balaídos para insultarlo. El brasileño dijo que nunca se esconderá porque no cree que tenga motivos para hacerlo: «Después de haber ganado o perdido yo voy a salir del campo por donde entré. No tengo por qué esconderme porque siempre intento hacer las cosas lo mejor posible. El otro día había dos o tres personas quejándose de alguna cosa, pero si no están contentos conmigo yo no puedo hacer nada, son cosas que pasan en fútbol. Lo que tengo que hacer es mi trabajo, entrenar e intentar mejorar para ayudar al equipo». Ausencia del público El nueve celeste dijo además que no entiende por qué apenas acudió público a un partido tan importante como el de anteayer: «Es un tema complicado. No sé por qué no va mucha gente a Balaídos jugando una competición tan importante como la UEFA. No sé si es por la situación del estadio o porque no hay aparcamiento, pero tenemos que seguir demostrando un buen nivel de juego y ganar los partidos para conseguir que venga más gente al estadio». En cuanto al desenlace del choque, indicó que «estoy contento con la clasificación, y espero que sirva pare tener más confianza y para que el equipo pueda mejorar. Fue un poco difícil mantener el resultado porque ellos tenían necesidad de marcar, pero nosotros seguimos peleando hasta que Canobbio tuvo una buena oportunidad y después concretamos otra». «En la Liga hemos perdido dos partidos en casa y ahora tenemos que sacar puntos fuera. Tenemos que intentar conseguir como sea los tres puntos el domingo, si no las cosas se complicarían mucho y luego conseguir puntos sería más difícil. Esperamos mantener esta línea de juego ofensiva y defensivamente», concluyó.