Fabio Capello expulsó ayer de la sesión vespertina del entrenamiento a Thomas Gravesen y a Robinho después de un intercambio de golpes entre los dos jugadores durante la concentración en tierras austríacas del conjunto blanco. Una fuerte entrada de Gravesen, sumado al bronco comportamiento del centrocampista danés durante todo el partidillo, desquició al brasileño Robinho, que soltó un puñetazo a su compañero de equipo. Gravesen respondió rápidamente, pese a que todos los compañeros acudieron con prontitud a separarlos. Capello llamó de inmediato a los dos jugadores y los envió de vuelta a los vestuarios. Esta pelea ocurrió bajo la atenta mirada de Pedja Mijatovic, director deportivo del Real Madrid, que presenciaba a pie de campo el entrenamiento tras su reciente llegada a la concentración madridista en Irdning. No es la primera vez que Gravesen se ve envuelto en un hecho similar en esta pretemporada . Ya tuvo roces con Rubén, el jugador gallego del Castilla, la pasada semana. En Irdning se rumorea que el internacional danés no se encuentra a gusto en esta concentración puesto que es conocida la intención del conjunto blanco de traspasarlo a otro equipo, de ahí su visible irritación. Por el momento, Gravesen ha rechazado una oferta del Galatasaray turco para militar la próxima temporada en sus filas.