Nadal se aferra a la corona en París tras remontar a Federer

José María Guimaraens ENVIADO ESPECIAL | PARÍS

DEPORTES

BERTRAND GUAY

El español repite título en Roland Garros y amplía su récord

11 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Rafael Nadal repitió victoria en Roland Garros. Ya es bicampeón, tras su triunfo del año pasado frente al argentino Mariano Puerta y el de ayer ante el suizo Roger Federer. Esta vez se impuso por 1-6, 6-1, 6-4 y 7-6 (4) en 3 horas y dos minutos. El mallorquín se convierte en el más joven defensor con éxito del título. Sucede al sueco Bjorn Borg, campeón en 1974 y 1975. Suma 60 victorias consecutivas en tierra. Además del trofeo que le entregó el sueco Stefan Edberg, recibió un cheque por importe de 940.000 euros. Lleno hasta la bandera en la pista principal: 15.147 espectadores. El público, por momentos, fue un clamor apoyando a Federer. El partido ofreció un primer acto favorable al líder mundial. Lo hizo todo bien, mientras Nadal no ajustaba su revés. En el castigo a ese golpe basculó el sistema de Federer, pero de tanto enviarle la bola a la izquierda acabó por calentarle el recurso al español. Federer se paseó con un 6-1 en 37 minutos. Pero todo cambió en el segundo set, que Nadal le devolvió con un 6-1 a su favor. Tras dar síntomas de cansancio, en la tercera manga, Federer conservó el servicio hasta el quinto juego. Se produjo la ruptura y Nadal vio el cielo abierto para firmar el 6-4. Llegaron entonces los mejores momentos. Daban la sensación de ser como dos ametralladoras en pleno combate. El cuarto set arrancó con break de Nadal. Era la ventaja que se le presentaba para enfilar el triunfo. En el 5-4 para Nadal se registró la acción más brillante del partido, que resolvió el helvético para lograr el 30-40 con saque del español. Nadal lanzó la pelota fuera y se produjo el empate a cinco juegos. Lo que ocurrió a continuación fue todo un cúmulo de emociones. Federer llegó a mandar por 6-5, pero en el consiguiente desempate falló más de la cuenta, y Nadal no dejó escapar la ocasión de coronarse. En el 6-4 de ese desempate, su tío, Toni, le lanzó desde su palco esta recomendación: «Tranquilo». Y tanto que estuvo sereno para cerrar el duelo de forma positiva. Al igual que el año pasado, Nadal se dejó caer de espaldas sobre la pista central tras lograr el triunfo. Después, siguiendo la ruta de 2005, escaló hasta la zona donde estaban sus padres y familiares para darles un abrazo. Al final, se emocionó con el himno.